Bolivia vive una jornada de alta tensión tras nuevos intentos de romper el cerco en Plaza Murillo, en La Paz, sumando ya cuatro fallecidos por la crisis.
El canciller Fernando Aramayo denunció un golpe de Estado en Bolivia, señalando a Evo Morales por liderar una sedición para desestabilizar al gobierno.
El gobierno estadounidense advirtió sobre un golpe de Estado en Bolivia contra Rodrigo Paz, instando a Brasil y Colombia a respaldar la institucionalidad.