El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, denunció este miércoles que el país enfrenta un inminente golpe de Estado. Según el ministro, las protestas contra el actual gobierno tienen un “rostro inexcusable que es el del expresidente Evo Morales (2006-2019)”, a quien responsabilizó directamente por orquestar actos de sedición.
En una entrevista conjunta con el canciller argentino, Pablo Quirno, emitida en Radio Mitre, Aramayo fue categórico al describir la situación: “Lo que está sucediendo en el país ya tiene un rostro inexcusable que es el del expresidente Evo Morales, y el financiamiento de una marcha, un proceso de desestabilización de la democracia y de sedición con declaraciones públicas de líderes que responden a ese liderazgo”.
La crisis política y el rol de Evo Morales
El propósito de estas movilizaciones, según el canciller boliviano, es forzar la dimisión del presidente Rodrigo Paz. Al ser consultado sobre si esto constituye efectivamente un golpe de Estado, Aramayo respondió con firmeza: “No tiene otro nombre quien por la fuerza quiere derrocar a un gobierno democráticamente elegido”.
El ministro boliviano añadió que estas protestas son impulsadas por lo que denominó “oligarquías narco-sindicales enquistadas en el poder”. Destacó que el gobierno era consciente de que enfrentaría este tipo de arremetidas y subrayó la necesidad de cooperación internacional, agradeciendo específicamente el apoyo brindado por Argentina.
Respaldo regional y desmentido de acusaciones
Por su parte, el canciller argentino, Pablo Quirno, expresó su profunda preocupación ante el intento de desestabilizar a un gobierno que lleva apenas seis meses en ejercicio. Quirno aseguró que Argentina mantiene contacto con gobiernos como el de Estados Unidos e Israel para monitorear la situación.
Además, el diplomático argentino desmintió los dichos de Evo Morales, quien afirmó que los aviones Hércules enviados por Argentina transportaban “gases lacrimógenos y balines” para la represión. “Esos aviones fueron para trasladar alimentos hacia ciudades afectadas por los bloqueos de carreteras”, aclaró Quirno, quien calificó las acusaciones de Morales como un intento de tensar la relación entre ambos pueblos.
Impacto de los bloqueos en La Paz
La crisis se agudiza en el departamento de La Paz, que permanece aislado del resto del país desde hace 14 días. Los bloqueos, encabezados por sindicatos de campesinos con respaldo de la Central Obrera Boliviana (COB) y sectores afines a Morales, exigen incrementos salariales y reformas legales.
La situación ha escalado a niveles de violencia crítica. El pasado lunes, las manifestaciones en La Paz derivaron en saqueos, enfrentamientos directos y agresiones contra periodistas, agentes del orden y ciudadanos ajenos al conflicto. Mientras tanto, el gobierno intenta mantener el orden, pero la incertidumbre sobre cuánto tiempo más podrá sostenerse el abastecimiento y la paz social sigue siendo la gran interrogante del país altiplánico.