En medio de la aguda crisis política que atraviesa Bolivia, el exmandatario Evo Morales ha lanzado un ultimátum al presidente Rodrigo Paz. El líder cocalero afirmó este domingo que el mandatario se encuentra ante una encrucijada crítica: proceder con la militarización del país o, en su defecto, convocar a elecciones nacionales en los próximos 90 días, tal como exige el bloque opositor que demanda su salida del poder.
A Rodrigo Paz solo le quedan dos caminos, una decisión suicida como militarizar o finalmente cumplir la pacificación y transición, con una elección en los próximos 90 días, como establece la Constitución, para evitar conflictos con muertos y heridos.
El expresidente argumentó que el actual Gobierno, al que calificó como una gestión que llegó al poder “por accidente”, está siendo mal asesorado por agentes externos. Según Morales, figuras como el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio y Fernando Cerimedo, exasesor de Javier Milei, estarían interviniendo en los asuntos internos de Bolivia, conduciendo al Ejecutivo hacia un fracaso inevitable.
Crisis social y bloqueos estratégicos
Las tensiones se mantienen elevadas tras 19 días de bloqueos de carreteras en la zona andina, sumados a constantes manifestaciones en La Paz y las sedes del Legislativo. El Gobierno ha intentado desarticular estas movilizaciones mediante llamados al diálogo, sin embargo, el clima sigue crispado debido a las denuncias penales interpuestas contra diversos líderes de las protestas.
La situación de abastecimiento es crítica. Los bloqueos han afectado seriamente la ruta estratégica que conecta a La Paz con El Alto, además de interrumpir el tránsito hacia las fronteras con Perú y Chile. Esta parálisis ha impedido el paso de suministros esenciales, incluyendo combustible, alimentos y oxígeno medicinal. Recientemente, un intento gubernamental por establecer un “corredor humanitario” fracasó al ser repelido por manifestantes con piedras y dinamita, a lo que la policía respondió con gases lacrimógenos.
La situación judicial de Evo Morales
Mientras lidera la presión contra Paz, Morales permanece desde octubre de 2024 en el Trópico de Cochabamba, su principal bastión político. El exmandatario se encuentra bajo la protección de sus seguidores para evadir una orden de captura vigente por un proceso de presunta trata agravada de personas.
El pasado 11 de mayo, la justicia de Tarija declaró al exgobernante en rebeldía tras su ausencia en el inicio del juicio por su supuesta relación con una menor de edad en 2016. Este proceso judicial, que permanece suspendido, es utilizado por el gobierno de Paz para acusar a Morales de orquestar las protestas actuales como una estrategia para evadir la justicia. La incertidumbre sobre si se producirá una salida electoral negociada o un recrudecimiento de la violencia mediante el uso de la fuerza pública sigue marcando el futuro inmediato del país.