Bolivia vive una jornada de alta tensión tras nuevos intentos de romper el cerco en Plaza Murillo, en La Paz, sumando ya cuatro fallecidos por la crisis.
El canciller Fernando Aramayo denunció un golpe de Estado en Bolivia, señalando a Evo Morales por liderar una sedición para desestabilizar al gobierno.
Una violenta jornada de protestas contra el gobierno de Rodrigo Paz dejó saqueos, destrozos y enfrentamientos en La Paz. El país cumple 13 días bloqueado.