La familia Luksic fue galardonada este lunes con el X Premio Enrique V. Iglesias, distinción entregada directamente por el Rey de España, Felipe VI. El reconocimiento destaca la enorme trayectoria empresarial de este clan chileno y su capacidad para fortalecer las relaciones económicas en el bloque iberoamericano.
La ceremonia tuvo lugar en el Palacio Real de El Pardo, en Madrid. Al encuentro asistieron figuras de alto nivel, entre ellos el expresidente del Gobierno español Felipe González, el secretario general Iberoamericano, Andrés Allamand, y el secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos, Mariano Jabonero.
¿Por qué premiaron a la familia Luksic?
El jurado basó su decisión en el amplio despliegue del grupo familiar en sectores estratégicos como la minería, banca, transporte, bebidas, manufactura y energía. Asimismo, se valoró el compromiso social filantrópico canalizado a través de la Fundación Luksic.
Durante la entrega, el monarca español resaltó la contribución del grupo para que Iberoamérica ejerza un liderazgo positivo en el mundo, impulsando condiciones de estabilidad, bienestar y esperanza. Actualmente, la presencia de este grupo empresarial alcanza los 128 países, consolidándose además como uno de los diez mayores productores de cobre a nivel global.
Inversión educativa y contexto del galardón
Más allá de los negocios, el grupo familiar ha ejecutado inversiones sociales de gran escala, destacando el aporte de 12 millones de dólares para la instalación en Santiago de Chile de centros universitarios de excelencia vinculados a instituciones como Harvard, MIT y Columbia.
Este premio, creado en 2014, lleva el nombre de quien fuera secretario ejecutivo de la Cepal entre 1972 y 1985. El reconocimiento de carácter honorífico es entregado anualmente por la Secretaría General Iberoamericana (Segib), rotando entre Madrid y las sedes de la Cumbre Iberoamericana. En ediciones anteriores, el galardón ha sido recibido por personalidades como Ana Botín, Alejandro Bulgheroni y Stanley Motta.
La distinción consiste en una escultura que representa la fortaleza y la cohesión. Con este reconocimiento, la familia Luksic reafirma su posición como un actor clave en la inversión y la cooperación internacional, dejando abierta la interrogante sobre cómo seguirán expandiendo su modelo de filantropía y negocios en los próximos años.