El anunciado alto el fuego de tres días entre Rusia y Ucrania, que debía entrar en vigor la pasada medianoche, se vio empañado este sábado por una serie de ataques rusos que afectaron las regiones de Jersón y Dnipropetrovsk. La escalada de violencia dejó un trágico saldo de dos mujeres fallecidas y otras cuatro personas heridas, según confirmaron las autoridades locales.
Detalle de los bombardeos en Jersón
La Fiscalía regional de Jersón informó mediante un comunicado que el ejército invasor utilizó artillería y drones para atacar diversas localidades. Hasta las 17:30 horas, el recuento oficial confirmaba una persona fallecida y tres heridas. En la aldea de Nezlamne, un ataque con drones terminó con la vida de una mujer de 58 años y dejó a un hombre lesionado mientras transitaban por la vía pública.
La ofensiva no se detuvo allí, ya que otras dos personas sufrieron heridas por ataques de drones en los sectores de Komishan y Tomina Balka. El impacto del fuego enemigo también causó daños materiales significativos, afectando viviendas unifamiliares, edificios residenciales, un hospital, diversos garajes y vehículos privados en la zona.
Situación en Dnipropetrovsk y zonas fronterizas
En la región de Dnipropetrovsk, el jefe de la administración regional, Oleksandr Ganzha, denunció que dos distritos fueron blanco de incursiones con drones. En estos hechos, una mujer de 46 años perdió la vida, mientras que otra mujer de 87 años resultó herida durante los bombardeos.
Por su parte, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania contabilizó un total de 51 ataques enemigos a lo largo de la jornada. Según el parte emitido a las 16:00 horas, la región de Sumy ha sido duramente golpeada, registrándose afectaciones en los asentamientos de Rogizne, Volfine, Korenok, Atinske, Ulanove y Kuchervka.
El enemigo está bombardeando zonas fronterizas. Además, en el sector norte de Slobozhanshchina y en el de Kursk, se llevaron a cabo diez ataques contra asentamientos y posiciones de defensa ucranianas, sumado a dos acciones de asalto.
Adicionalmente, las fuerzas rusas han intentado mejorar sus posiciones estratégicas mediante ataques constantes contra las líneas defensivas ucranianas. A pesar del acuerdo de tregua, la tensión en el frente permanece en niveles críticos, dejando en duda la efectividad del cese de hostilidades proyectado para los próximos días mientras la población civil sigue sufriendo las consecuencias directas del conflicto.