El fallo que marca un precedente en Santiago
El Sexto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago dictó una sentencia ejemplar en un caso que conmocionó a la capital. Tres individuos fueron condenados a penas de presidio perpetuo tras quedar acreditada su participación en un secuestro con homicidio cometido en julio de 2023, un crimen que terminó con el cuerpo de la víctima calcinado en la comuna de Renca.
El tribunal determinó, de forma unánime, que Daniel Enrique Rodríguez deberá cumplir presidio perpetuo calificado por el secuestro con homicidio consumado de Eduardo Lizana Daza, además de un delito tentado de secuestro. Por su parte, Maicol Fabián Montoya Ladino y Reiny Estifenso Rivero Fernández recibieron la pena de presidio perpetuo simple por el homicidio, sumando 41 días de reclusión por la tentativa del segundo secuestro.
Cronología de un crimen planificado
Los hechos comenzaron la noche del 11 de julio de 2023. Los condenados, en coordinación con otros sujetos cuya identidad aún no ha sido establecida, lograron ubicar a la víctima en un inmueble de Lo Espejo. Desde allí, Eduardo Lizana Daza fue trasladado contra su voluntad hasta una vivienda situada en la calle Santos Dumont, en la comuna de Recoleta.
En aquel lugar, la víctima fue atacada con múltiples puñaladas que le causaron heridas cortopunzantes en las zonas cervical y torácica, provocándole la muerte. En la madrugada del 12 de julio, el cuerpo fue envuelto y trasladado en un vehículo Chevrolet Sail hasta el cerro de Renca, donde fue incinerado hasta quedar totalmente carbonizado.
El cambio de planes que salvó a una segunda víctima
Uno de los puntos más inquietantes del caso, según lo acreditado por los magistrados, es que la organización criminal tenía como objetivo inicial el secuestro de dos personas. Los implicados esperaron cerca de dos horas en un domicilio a la espera de la segunda víctima, sin embargo, el plan fue alterado drásticamente.
La modificación se debió a una instrucción recibida a último minuto por parte de un alto mando de la organización, lo que permitió que el segundo secuestro no se concretara. Una vez que la sentencia quede ejecutoriada, el tribunal ha ordenado la toma de muestras biológicas de los condenados para ingresar sus perfiles al registro nacional de ADN.