Las razones tras la paralización del GAM
El ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, salió al paso de las críticas generadas tras la decisión del gobierno de José Antonio Kast de detener la construcción de la Etapa 2 del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM). La autoridad sostuvo que la medida responde a una inviabilidad financiera heredada de la gestión previa, la cual buscaba ampliar los espacios y salas del recinto cultural.
Según un oficio emanado desde el MOP, la decisión de no dar continuidad al contrato, que ascendía a más de $114 mil millones, se debe a que la situación presupuestaria actual impide solventar dicha inversión. Este proyecto fue anunciado durante el cierre del mandato de Gabriel Boric, desatando una polémica por la gestión de los recursos públicos.
Arrau apunta a una adjudicación irregular
En conversación con CNN Chile, el ministro Arrau fue tajante al señalar que el problema principal radica en la adjudicación realizada a pocas semanas del cambio de mando. El secretario de Estado recordó que el proyecto original contaba con un presupuesto oficial de poco más de $70 mil millones, una cifra muy inferior a los $114 mil millones finales.
«El problema lo generó el gobierno anterior al adjudicar una obra que no tenía factibilidad presupuestaria. Gastaban más de lo que tenían y de ahí arreglaban», enfatizó Arrau.
El titular del MOP también cuestionó el rol del Ministerio de las Culturas como entidad mandante, señalando que dicha cartera carece de los flujos necesarios para sostener el ritmo de gasto exigido por la obra. Además, ironizó sobre los tiempos: «Si hubiera sido tanta la urgencia de hacer esta obra, tuvieron cuatro años para retomarla y justo la última semana se adjudica».
La postura frente a la empresa constructora
Respecto a la empresa a cargo de los trabajos, Arrau fue enfático en aclarar que no existe responsabilidad de parte de los privados. Explicó que la constructora actuó bajo su derecho legítimo al presentar una oferta superior al presupuesto oficial, operando bajo lógicas de optimización y maximización de resultados.
«Nosotros somos los que les damos las reglas del juego», concluyó el ministro, descartando culpar a la empresa por el desenlace del contrato. En tanto, se aclaró que el término «descontinuar», utilizado también por el ministro Quiroz respecto a la administración de Marcel, significa poner fin al diseño vigente del programa en cuestión.