La reciente absolución del exoficial de Carabineros Claudio Crespo, en el marco del emblemático caso de Gustavo Gatica, ha devuelto a la primera línea del debate público la aplicación de la Ley Naín-Retamal. Pese a la controversia que genera el fallo judicial, desde los partidos que integran la coalición de gobierno han optado por moderar sus posturas, intentando evitar que este episodio provoque una nueva fractura dentro del progresismo.
El difícil equilibrio político tras el fallo
Tras conocerse la decisión del tribunal, diversos sectores del oficialismo evitaron profundizar en críticas a la normativa, prefiriendo dar por superado el conflicto político que marcó su aprobación en el año 2023. La estrategia responde a la necesidad de no debilitar las coordinaciones políticas que el sector mantiene actualmente en el Congreso, considerando que dicha ley contó en su momento con el respaldo de una parte importante del socialismo democrático, a pesar de las reticencias manifestadas por el ala izquierda más dura.
Las reacciones en el oficialismo
La secretaria general del Partido Comunista (PC), Bárbara Figueroa, sostuvo que el centro de la discusión no debe limitarse únicamente a la aplicación de esta ley. Para la dirigenta, la prioridad radica en la búsqueda de “verdad y justicia” para Gustavo Gatica. Al respecto, Figueroa afirmó que está “absolutamente acreditado” que Crespo fue el responsable de dejar ciego al actual diputado y cuestionó las interpretaciones judiciales que restan gravedad a los hechos ocurridos.
“Y eso es lo que a nosotros hoy día, o por lo menos a uno le parece que debiera ser el centro del debate, más que detenernos solo en el tema de la ley” — señaló Bárbara Figueroa.
Por su parte, el secretario general del Frente Amplio (FA), Andrés Couble, calificó como “decepcionante” la absolución del excarabinero y lamentó que el caso quede en la impunidad. Sobre el marco legal, Couble evitó nuevas críticas a sus aliados: “Tanto cuando se discutió esa ley como en enero, los distintos partidos pudieron decir cuáles fueron sus motivos para votar de una u otra forma y creo que con eso está aclarado”.
En tanto, el secretario general (s) del Partido Socialista (PS), Arturo Barrios, fue tajante al señalar que la discusión por la Ley Naín-Retamal es un asunto superado. “Pusimos nuestro punto de vista en relación a lo que había en ese momento pedido votar a los parlamentarios el gobierno de Chile, pero eso está ampliamente superado”, enfatizó Barrios.
Si bien en conversaciones privadas algunos dirigentes reconocen que la sentencia genera incomodidad y tensión ideológica, públicamente la instrucción es clara: evitar polémicas que afecten la unidad oficialista. El estado actual refleja un esfuerzo consciente por pasar la página, aunque la interrogante sobre el impacto real de la Ley Naín-Retamal en los derechos humanos sigue latente en el debate ciudadano.