Un violento incidente al interior del CESFAM de Monteaguila, ubicado en la comuna de Cabrero, región del Bío Bío, terminó con dos personas apuñaladas y una intensa búsqueda policial para dar con los responsables. El ataque, ocurrido dentro del recinto asistencial, moviliza a personal de la Sección de Investigaciones Policiales (SIP) de Carabineros, quienes realizan diligencias urgentes para dar con el paradero de tres sujetos que protagonizaron la agresión.
La principal hipótesis que barajan las autoridades apunta a una posible venganza. De acuerdo con testimonios de testigos, uno de los atacantes manifestó a viva voz mientras escapaba del lugar que el hecho respondía a una represalia, argumentando que las víctimas los habían golpeado y asaltado previamente sin recibir sanción alguna por parte de la justicia.
El comisario de la unidad policial de Cabrero, mayor José Navarrete, ratificó que la institución ya cuenta con estos antecedentes delictuales y que un equipo especializado se encuentra a cargo de esclarecer la dinámica de los hechos. Adicionalmente, el jefe policial confirmó que se dispuso un inmediato reforzamiento de los patrullajes preventivos en las inmediaciones del centro de salud afectado.
Por su parte, la Municipalidad de Cabrero emitió una declaración pública para condenar tajantemente el ataque. El municipio se comprometió a abrir una investigación interna para determinar responsabilidades administrativas y anunció la implementación inmediata de nuevos mecanismos de seguridad para resguardar las dependencias del CESFAM.
La agresión generó una rápida reacción política en la comuna. Los concejales Mauricio Rodríguez y Miguel Esparza lamentaron profundamente la situación y exigieron a la administración local la adopción urgente de medidas de protección. Rodríguez advirtió que este tipo de hechos de violencia extrema no solo vulnera a los funcionarios de la salud, sino que desampara a los pacientes y a toda la comunidad local.
La tesis del ajuste de cuentas cobró mayor fuerza luego de que los dos heridos se negaran a entregar antecedentes o una descripción detallada de sus agresores a los funcionarios de Carabineros, una actitud que mantiene bajo reserva la identidad de los sospechosos mientras continúa la búsqueda.