España protagonizó una de las mayores sorpresas del Mundial 2026 este lunes en Atlanta. La selección española, que llegaba con el cartel de gran favorita, igualó sin goles frente a un Cabo Verde que hizo historia al sumar su primer punto en una cita planetaria. El conjunto de Luis de la Fuente decepcionó con un ritmo de juego plano y una preocupante falta de precisión frente a un rival que se cerró con éxito.
La crisis de juego de España en Atlanta
Pese a disputarse en un estadio techado y con climatización perfecta, el juego hispano fue lento. Luis de la Fuente intentó mover las piezas desde el inicio, ubicando a Gavi como extremo izquierdo, pero el jugador apenas registró un par de recuperaciones altas sin mayor peso ofensivo. Por su parte, Pedri estuvo lejos de su mejor versión, cometiendo errores impropios en el pase que cortaron la fluidez del equipo desde el arranque.
Ante el bloque bajo impuesto por los caboverdianos, Marc Cucurella se convirtió en la figura ofensiva más insistente. El lateral, cuyo fichaje por el Real Madrid se oficializó justo el día del debut, desbordó constantemente por la banda izquierda enviando centros que Ferran Torres no pudo capitalizar, incluyendo un disparo que impactó en el palo al minuto 38.
Vozinha y la resistencia caboverdiana
El arquero Vozinha se transformó en el héroe de la jornada. Con 40 años y actualmente sin club tras su paso por el Chaves de Portugal, el guardameta registró un valor de mercado simbólico de 50.000 euros en Transfermarkt. Sin embargo, su actuación fue estelar, destacando una atajada clave ante un cabezazo de Laporte antes del descanso.
Ni siquiera la presencia de Lamine Yamal, el jugador con mayor valor de mercado del torneo junto a Erling Haaland (200 millones de euros), pudo romper el muro defensivo. Durante los últimos 20 minutos, la joven estrella intentó desbordar sin éxito, mientras Fabián, Oyarzabal, Laporte y Mikel Merino también desperdiciaron ocasiones claras ante el sólido Pico Lopes, central caboverdiano que anuló cualquier intento de gol.
El fantasma de las eliminaciones tempranas
El partido estuvo cerca de un giro histórico al minuto 89, cuando Disney Borges conectó el primer y único remate a portería de su equipo, el cual fue contenido por Unai Simón. Este empate no estaba en los planes de la expedición española y reabre las heridas de un equipo que, desde la conquista en Sudáfrica 2010, apenas ha ganado tres partidos y no ha logrado superar ninguna eliminatoria mundialista. ¿Podrá España recuperar su jerarquía en los próximos encuentros o está condenada a repetir el historial de fracasos de la última década?