El presidente de la UEFA, Alexander Ceferin, intentó debilitar a su par de la FIFA, Gianni Infantino, durante la final de la Supercopa de Europa. Ceferin buscaba asegurar los votos para las elecciones de 2027, apostando a despojar a Infantino de un apoyo clave en África.
Durante el encuentro en Salzburgo, Ceferin, de 58 años, se acercó a Patrice Motsepe, timonel de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y principal aliado de Infantino. La intención era clara: negociar con Motsepe para que los 54 votos de África no fueran para el suizo-italiano.
Sin embargo, la estrategia no surtió efecto. Tras la reunión, Patrice Motsepe no solo ratificó su respaldo al actual presidente de la FIFA, sino que también desestimó cualquier intento de boicot proveniente del continente europeo.
«Si alguien tiene un problema con quien sea, ya sea Gianni o cualquier otro, que siga los procesos de la FIFA, es tan simple como eso», declaró el líder africano a Sky News.
Motsepe añadió que la vía para un cambio en la presidencia es electoral: «Si quieren destituirlo, hay que pasar por las elecciones. Dejen que las 211 asociaciones miembro (de la FIFA) decidan».
La UEFA, que agrupa a las 55 federaciones europeas, junto con la Confederación de Norte, Centroamérica y Caribe (Concacaf) y la Confederación Asiática (AFC), han declarado abiertamente su oposición a Infantino y buscan su salida del cargo.
Desde la CAF, Motsepe reiteró su apoyo al dirigente de 56 años, cuyo proyecto de abrir la FIFA a inversores privados ha generado controversia. «Hay que ser muy prudente. Hay elecciones el año que viene, ¿no deberíamos dejar que el proceso siga su curso?», afirmó.
Mientras tanto, la campaña de Infantino para obtener la mayoría de las 211 federaciones votantes en las elecciones de marzo próximo en Rabat enfrenta complicaciones, evidenciadas por los rechazos de las federaciones de Irlanda y, más recientemente, de Nueva Zelanda, lo que podría incidir en el futuro de su presidencia.