Las temperaturas mundiales se mantendrán en niveles récord o casi récord entre 2026 y 2030, según una reciente alerta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Esta proyección viene acompañada de una preocupación significativa: existe un 75% de probabilidades de que el promedio de esos cinco años supere en más de 1,5 ºC los niveles preindustriales, marcando un hito preocupante para el clima global.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ya había indicado en marzo que el periodo comprendido entre 2015 y 2025 configuró los 11 años más cálidos jamás registrados. Esta preocupante tendencia no parece revertirse, ya que un nuevo informe de la agencia de Naciones Unidas anticipa la continuidad de estas elevadas temperaturas en el quinquenio venidero.
Proyecciones Alarmantes para la Próxima Década
Según el boletín de la OMM sobre las previsiones anuales y decenales del clima a escala mundial, elaborado por el Servicio Meteorológico del Reino Unido, la probabilidad de que alguno de los años entre 2026 y 2030 bata el récord del año más cálido jamás registrado es del 86%. Actualmente, el año 2024 ostenta este lamentable récord.
Leon Hermanson, autor principal de este boletín, que compila las previsiones de 13 institutos diferentes, declaró que «para finales de 2026 hay previsto un episodio de El Niño». Este fenómeno aumentaría considerablemente las posibilidades de que 2027 se convierta en el próximo año récord de temperaturas.
El Niño: Un Factor Determinante
Las previsiones de temperatura media a cinco años en el centro del Pacífico tropical, analizadas por la OMM, sugieren una «tendencia preocupante de las condiciones de El Niño». Esta tendencia es especialmente marcada y de interés para los años 2027 y 2028.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por un notable aumento de las temperaturas de superficie en la región central y este del Pacífico ecuatorial. Generalmente, ocurre en intervalos de entre dos y siete años, y su duración típica oscila entre nueve y doce meses. El último episodio significativo de El Niño, registrado entre 2023 y 2024, contribuyó a que ese periodo fuera uno de los más cálidos desde que se tienen registros.
Este fenómeno cíclico posee la capacidad de generar un efecto dominó, impactando el clima mundial de diversas formas durante varios meses posteriores a su manifestación.