Ante las crecientes críticas sobre la estrategia de combate al crimen, la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, salió al paso para aclarar la situación del plan de seguridad que el gobierno ha presentado al Congreso. La secretaria de Estado utilizó su cuenta en X para desmentir las versiones que ponen en duda la existencia de una hoja de ruta formal y detallada.
La autoridad enfatizó que el documento ha seguido el curso legislativo correspondiente, asegurando que “El plan existe, fue presentado al Senado y a la Cámara de Diputados. Se está formalizando por escrito en plazos sin precedentes”. Según Steinert, la administración del presidente Kast cuenta con lineamientos claros, respaldados por los operativos e incautaciones que se han materializado durante el presente periodo de gobierno.
¿Por qué se tuvo que reformular la estrategia?
El conflicto surgió debido a una discrepancia con las expectativas de los parlamentarios. Previamente, en declaraciones a Radio Agricultura, la ministra admitió que no anticipaba una exigencia tan rigurosa respecto a una estructura específica. “Yo no me esperaba la exigencia de un plan de seguridad estructurado, concreto y, en definitiva, cuando se nos solicitó en un principio por una comisión del Senado, lo dimos, pero aparentemente no quedaron conformes”, explicó la titular de la cartera.
Esta falta de consenso obligó al equipo de gobierno a realizar ajustes técnicos para cumplir con lo solicitado por los legisladores. Sobre este proceso, Steinert señaló:
“Entonces tuvimos que volver a plantearlo luego en la Cámara de Diputados. Ayer lo expuse en un seminario, y cada vez que me preguntan, trato de explicarlo con mayor detención”.
El Ejecutivo se encuentra actualmente en la fase de formalización del documento para satisfacer los requerimientos que, según la ministra, no fueron cumplidos en la versión inicial. La controversia abre el debate sobre si la actual hoja de ruta del gobierno logrará finalmente el respaldo político necesario en el Congreso o si continuarán las tensiones por la naturaleza de las medidas de seguridad propuestas. La ministra mantiene su defensa, insistiendo en que el trabajo en terreno, reflejado en las recientes incautaciones, es la prueba de una gestión activa frente a la delincuencia.