El reclamo de Toledo frente a La Moneda
La tensión entre el mundo municipal y el Ejecutivo escaló este lunes. Un grupo de alcaldes de oposición se congregó en las inmediaciones del Palacio de La Moneda para protestar contra los recortes presupuestarios en salud pública confirmados recientemente por el Ministerio de Hacienda del Gobierno del Presidente José Antonio Kast.
Entre los asistentes destacó la presencia del alcalde de Puente Alto, Matías Toledo. El jefe comunal no solo manifestó su rechazo a las medidas económicas, sino que aprovechó la instancia para denunciar una marginación política: aseguró que no ha sido convocado a la reunión que sostendrán diversos alcaldes de oposición con el mandatario este miércoles.
Críticas a la gestión y la improvisación
Toledo fue enfático al señalar la falta de espacios para el diálogo constructivo. «A mí tampoco me han invitado. Entonces es muy probable que a última hora nos llegue la invitación, nos hagan cambiar toda la agenda y después digan: ‘El alcalde Toledo no quiere venir a conversar a La Moneda'», afirmó el edil ante la prensa.
El alcalde sostuvo que, pese a entregar oficios y propuestas formales al Ejecutivo, siente que no existe una apertura real para el trabajo colaborativo. Sobre este punto, agregó: «Hoy día vemos que no están abiertos al diálogo y al trabajo colaborativo».
La inestabilidad por los anuncios de Hacienda
El jefe comunal de Puente Alto también puso en duda la metodología de trabajo del Gobierno, calificándola de «muy improvisada» o, derechamente, como una «improvisación planificada». Según Toledo, la constante emisión y posterior rectificación de oficios por parte del Ministerio de Hacienda genera una profunda inestabilidad laboral y municipal.
«Cuando salen oficios de Hacienda diciendo que se van a reducir, después no, que son propuestas, que después: ‘No, que se filtró’, y son oficios que salen todos los años, eso genera una inestabilidad en el trabajador, en los municipios», cuestionó el alcalde.
Finalmente, el alcalde recordó la polémica por la baja de 73 mil millones de pesos en seguridad, medida que el Gobierno anunció y posteriormente revirtió. «Tenemos que ver de dónde ahorramos lucas y hemos visto que, no sé, van a bajar 3% en seguridad, después se arrepienten», concluyó, sentenciando que el «decir y después desdecirse» ha causado serios problemas en todas las instituciones del país.