El terror a bordo del MV Hondius
El crucero MV Hondius, que transportaba a 114 pasajeros, se convirtió en el epicentro de una alarma mundial debido a un brote de hantavirus. Ruhi Cenet, uno de los viajeros a bordo, relató cómo el que debía ser un viaje de ensueño terminó transformándose en una verdadera pesadilla sanitaria. El testimonio, entregado al medio Daily Mail, detalla la angustia de los pasajeros al descubrir que convivieron estrechamente con el virus mortal.
La tragedia del caso cero
Todo comenzó el 12 de abril, cuando el capitán del barco notificó la muerte de un pasajero neerlandés de 70 años. Según detalla Ruhi, el capitán informó que el deceso ocurrió por causas naturales y aseguró que el médico de a bordo descartó cualquier riesgo de contagio, calificando el barco como un lugar seguro. Sin embargo, esta versión era falsa.
Tras el anuncio, los pasajeros se acercaron a la viuda del ornitólogo para consolarla mediante abrazos. Lo que nadie sospechaba en ese momento era que la mujer también estaba contagiada. El contacto estrecho continuó durante los días siguientes, con las personas conviviendo en espacios reducidos y compartiendo actividades sociales.
La gente siempre estaba sentada muy cerca una de la otra. Pensándolo bien, no saber que este virus estaba a bordo y que estábamos todos tan cerca unos de otros es bastante aterrador.
La alerta mundial y el desenlace
La situación escaló el 24 de abril, cuando 30 pasajeros de 12 países intentaron desembarcar en Santa Elena. Durante este proceso, la viuda del primer fallecido comenzó a mostrar signos de indisposición, falleciendo dos días después a causa del mismo virus. Este evento reveló la crisis que el crucero intentaba mantener bajo control.
Actualmente, el crucero se dirige hacia las Islas Canarias, España, donde las autoridades se preparan para su llegada este domingo. El objetivo es iniciar una compleja evacuación de pasajeros y parte de la tripulación, quienes han sido calificados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como «contactos de alto riesgo». Tras la frustrada escala en Cabo Verde, el foco está puesto en contener el brote y evitar que la situación se convierta en una pandemia global.