Un tenso conflicto administrativo sacude al Hospital Claudio Vicuña de San Antonio. La exdirectora del recinto, Loreto Maturana Gatica, presentó un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Valparaíso para revertir la solicitud de renuncia no voluntaria que le impuso el Servicio de Salud Valparaíso-San Antonio.
La profesional, quien posee formación como matrona e ingeniera comercial, ingresó la acción judicial el pasado 24 de abril. En el documento, califica el requerimiento de su salida como un acto “ilegal y arbitrario”, argumentando que se vulneraron sus garantías constitucionales, tales como la igualdad ante la ley y el derecho de propiedad sobre su puesto de trabajo.
El trasfondo del conflicto: ¿Qué ocurrió tras el nombramiento?
Según detalla el escrito judicial, la presión por su dimisión comenzó el 23 de abril, a solo días de que se oficializara la designación de la doctora Jeanette Vega como subdirectora médica del hospital. Este nombramiento, que generó una ola de críticas y cuestionamientos tanto en la esfera política como en la mediática, habría sido el detonante de la crisis.
Maturana sostiene que, tras negarse a dejar sin efecto dicha contratación, recibió la petición de renuncia por parte del director del Servicio de Salud, argumentándose una “pérdida de confianza” y supuestos errores en su gestión.
La exdirectora enfatiza que no se respetaron los procedimientos legales para la remoción de altos directivos. En particular, acusa la omisión de la comunicación obligatoria ante el Consejo de Alta Dirección Pública, requisito indispensable según la normativa vigente.
Acciones legales y futuro del caso
Para la afectada, la decisión de la autoridad fue “precipitada e irreflexiva”, buscando interrumpir su carrera funcionaria de forma injustificada. Por ello, solicita formalmente al tribunal declarar la ilegalidad de la solicitud, dejar sin efecto el acto administrativo y ordenar su restitución inmediata, incluyendo el pago de beneficios y remuneraciones pendientes.
Como medida cautelar, la profesional exigió una orden de no innovar para frenar cualquier intento de reemplazarla, argumentando que nombrar a un sucesor causaría un perjuicio irreparable al proceso. Actualmente, la Corte de Apelaciones ya declaró admisible el recurso y notificó al Servicio de Salud Valparaíso-San Antonio, otorgándoles un plazo de ocho días hábiles para emitir un informe. Mientras tanto, la Quinta Sala del tribunal deberá evaluar la procedencia de la orden de no innovar solicitada, lo que definirá si el hospital podrá avanzar en la designación de una nueva dirección.