Las recientes lluvias torrenciales que azotaron la región de Coquimbo, si bien provocaron diversas afectaciones, también revelaron un descubrimiento histórico en el sector de Arrayán Costero, al norte de La Serena. La fuerza del agua expuso un antiguo puente de piedra de cantera, fechado en 1926, que había permanecido oculto por la vegetación durante casi un siglo en el kilómetro 497 de la ruta.
Este hallazgo se produjo cuando la activación de una quebrada removió la densa vegetación que cubría la estructura. Junto al puente, emergió una bóveda de cañón, una construcción de arcos sucesivos que funcionó como túnel, permitiendo el paso del agua sin causar daños significativos. Lo sorprendente es que muchos residentes, algunos con décadas viviendo en el área, desconocían por completo la existencia de esta obra patrimonial.
El puente no solo salió a la luz, sino que también demostró una impresionante resistencia ante la crecida de la quebrada, lo que permitió mantener la conectividad en la zona y evitó el aislamiento de las familias. José Durán, vecino del sector desde hace más de diez años, relató cómo su esposa, Norma Campos, fue la primera en notar la estructura y la fecha grabada.
“Fue mi señora quien leyó la fecha en el cemento. Ese número nos llenó de curiosidad y emoción”
Inicialmente, la pareja pensó que se trataba de una simple alcantarilla, pero pronto comprendieron la relevancia histórica y arquitectónica de la construcción. Durán especula que el puente pudo haber sido parte del antiguo camino que enlazaba La Serena con La Higuera, una ruta vital durante el auge minero de esa comuna.
“La Higuera fue un centro minero muy importante y creemos que existió la necesidad de construir esta infraestructura para facilitar la conectividad y el abastecimiento entre ambos lugares”
El vecino también destacó la calidad de la ingeniería, describiéndola como una obra robusta, construida con piedras cortadas a mano y una mampostería sólida que ha resistido sin problemas las crecidas a lo largo de los años. La escritora y fotógrafa Madeleine Herrera Contreras, expresidenta de la Junta de Vecinos 2R de Arrayán Costero, ha documentado el patrimonio local y confirma que el puente se vincula con los antiguos trazados del Camino Real.
“Cerca del puente descubrí flores exóticas, como si sus semillas hubiesen viajado por antiguas rutas. Eso nos llevó a pensar que estas especies llegaron con quienes atravesaron este camino hace siglos”
Herrera, en colaboración con su esposa, Vianny Almanzar, ha incluido los antecedentes de este descubrimiento en una de sus publicaciones sobre el sector, señalando que “Lo que parecía simple era mucho más profundo”. Así, un evento climático extremo terminó por desenterrar una valiosa pieza de la historia local que permanecía oculta, demostrando la riqueza patrimonial que aún espera ser descubierta en la región.