La FIFA ha endurecido su postura y advirtió que no tolerará ataques contra su integridad, gobernanza o procedimientos institucionales. Esta declaración surge tras la controversia generada por el fallido proyecto FFE, que buscaba privatizar la Copa del Mundo.
El organismo, presidido por Gianni Infantino, a través de un comunicado firmado por su secretario general Mattias Grafstrom, dejó claro que adoptará todas las “medidas necesarias” para defender su reputación ante futuras agresiones.
En una reciente cumbre de alto nivel celebrada en Rabat, Marruecos, la FIFA reconoció haber cometido errores en la gestión del proyecto. Esta iniciativa contemplaba la venta de participaciones del Mundial a inversores privados, pero fue retirada debido a las fuertes críticas que recibió.
Entre los fallos admitidos, la FIFA señaló que ni el Consejo ni las 211 asociaciones miembro fueron involucrados adecuadamente en las fases iniciales de la propuesta. El organismo aceptó que el proceso “debería haberse gestionado de otra manera” y reconoció deficiencias “tras la filtración de la propuesta a los medios de comunicación”.
Como respuesta directa a la polémica, la FIFA envió una carta de disculpa al Consejo y a las federaciones nacionales. Además, anunció la implementación de una revisión exhaustiva de sus procesos internos con el fin de evitar que una situación similar se repita en el futuro.
Durante la reunión, los miembros de la Junta Directiva expresaron unánimemente su respaldo al presidente Gianni Infantino, reafirmándolo como el único funcionario elegido por la totalidad de las 211 asociaciones miembro. Por su parte, Infantino reiteró su apoyo tanto al secretario general, Mattias Grafström, como a la administración general de la FIFA.
A pesar de reconocer los errores en la dirección del proyecto FFE, la FIFA insistió en que todas las acciones se llevaron a cabo dentro del marco regulatorio vigente. Reiteró su compromiso de seguir fortaleciendo el programa FIFA Forward, cuyo objetivo es impulsar el desarrollo del fútbol a escala global.