La inflación en Venezuela registró en mayo una cifra de 6,3%, marcando el retorno a un solo dígito por primera vez en más de 19 meses. Según el encargado de negocios de Estados Unidos, John Barrett, este descenso es una muestra clara de los “resultados concretos” derivados del plan implementado por el gobierno del presidente Donald Trump tras la captura de Nicolás Maduro el pasado enero.
Impacto y detalles del plan estadounidense
Barrett enfatizó que esta desaceleración económica confirma que la fase de recuperación del plan de tres etapas, liderado por Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, avanza según lo previsto. El plan contempla tres pilares: la estabilización inmediata, la recuperación económica y la posterior transición democrática en el país caribeño.
Mantener el impulso de las reformas será clave para consolidar la estabilidad, atraer inversión y generar prosperidad duradera para los venezolanos.
El Banco Central de Venezuela (BCV) corroboró esta tendencia el pasado 6 de junio. De acuerdo con sus registros, el punto más crítico en los últimos 19 meses fue enero de este año, cuando la inflación alcanzó un 32,6%, fecha que coincidió con el operativo militar en Caracas y otras regiones que resultó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Desafíos económicos: bolívares y salarios
A pesar del optimismo gubernamental sobre el control inflacionario, la realidad financiera de los ciudadanos sigue siendo compleja. El bolívar ha sufrido una depreciación del 45% frente al dólar estadounidense en lo que va del año. Esta inestabilidad ha obligado al Estado a implementar bonificaciones indexadas a la divisa norteamericana para intentar compensar la pérdida del poder adquisitivo.
El pasado 30 de abril, la presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció que el ingreso mínimo se elevó a 240 dólares para trabajadores y 70 dólares para pensionados. Sin embargo, la medida generó fuertes críticas entre los sindicatos del sector público. El reclamo principal radica en que el aumento se basa en bonos que no computan para prestaciones sociales, vacaciones ni beneficios legales. En contraste, el salario mínimo nominal permanece estancado en 130 bolívares desde 2022, equivalentes a unos 22 centavos de dólar a la tasa oficial.
¿Qué proyecta el gobierno para los próximos años?
Las autoridades miran hacia el mediano plazo con expectativas de transformación profunda. El 4 de mayo, el presidente del BCV, Luis Pérez, proyectó que el año 2026 marcará el inicio de cambios significativos que se consolidarán hacia finales de ese ciclo, con un impacto estructural que debería percibirse claramente durante 2027 y 2028. La interrogante que queda abierta es si la actual estabilidad de precios será sostenible frente a la marcada devaluación de la moneda local.