La denominada Operación Tokio ha marcado un antes y un después en el combate contra el crimen organizado en Chile. El megaoperativo, liderado por la Policía de Investigaciones (PDI) y el fiscal regional metropolitano sur, Héctor Barros, permitió desbaratar una estructura del Tren de Aragua que operaba desde el corazón financiero de Santiago.
El rol de un ejecutivo bancario en el lavado de activos
Uno de los puntos más críticos de la investigación fue la detención de José Carlos Pérez Asencio, un ejecutivo del Banco Santander de 33 años y nacionalidad venezolana. El funcionario, quien trabajaba en la sucursal de Agustinas con Miraflores, es acusado de facilitar el lavado de 78 mil millones de pesos. El fiscal Barros aclaró que el banco como institución no está involucrado, sino que el sujeto utilizaba múltiples cuentas personales para mover fondos ilícitos.
El dinero, proveniente de extorsiones a clubes nocturnos y tráfico de drogas, era enviado a Colombia mediante plataformas de criptomonedas. Según los antecedentes, se detectaron transacciones por 75 mil millones de pesos solo desde esa sucursal bancaria, convirtiendo este caso en uno de los episodios de lavado de activos más grandes registrados en el país.
Del quíntuple homicidio en Lampa a la desarticulación
El director general de la PDI, Eduardo Cerna, destacó que el proceso investigativo es de larga data y tuvo su origen en el año 2024, tras el impactante quíntuple homicidio en Lampa. Las técnicas especiales de investigación permitieron conectar este crimen con una estructura dedicada a la extorsión de locatarios en el Barrio Bellavista y productores de eventos.
«Estamos dando cuenta de un proceso investigativo de larga data. Esta es una investigación que parte el año 2024 a través de un lamentable hecho conocido por todos que fue el quíntuple homicidio de Lampa», señaló el director general de la PDI.
Resultados de la Operación Tokio
El balance final de la operación, apoyada por el fiscal nacional Ángel Valencia, arroja cifras contundentes sobre la magnitud de la red:
- 19 detenidos en total: 10 mujeres y 9 hombres.
- Más de 80 millones de dólares movilizados a través de cuentas investigadas.
- 140 cuentas bancarias congeladas por las autoridades.
- Incautaciones vinculadas a más de 300 mil dólares en cuentas específicas.
Los imputados enfrentarán cargos por asociación criminal, trata de personas con fines de explotación sexual, contrabando, extorsión, lavado de activos e infracciones a la Ley 20.000 de drogas. Según las autoridades, el dinero terminaba en empresas de fachada que ocultaban el rastro criminal de la organización venezolana.