Una investigación ha revelado cómo la empresa Sartor AGF S.A. habría triangulado 49 millones de dólares de fondos peruanos hacia Chile, a través de tres empresas intermediarias. La maniobra, que afectó a Credicorp y a más de 1.200 clientes, involucró los fondos Sartor Facturas USD y Sartor Táctico Perú, destinados inicialmente a invertir en facturas y pagarés peruanos.
La ejecutiva de Credicorp, Claudia Haro, declaró ante la Policía de Investigaciones de Chile que la firma peruana nunca fue informada sobre la relación de las entidades intermediarias con Sartor ni sobre el destino final de los fondos en Chile. Credicorp invirtió casi 100 millones de dólares y ahora enfrenta la imposibilidad de rescatar sus aportes debido a una prohibición de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) desde diciembre de 2024. Haro explicó que Credicorp tercerizó la gestión por no tener experiencia en este tipo de inversiones.
Alfredo Harz, exgerente general de Sartor AGF, testificó ante la Fiscalía de Alta Complejidad Oriente que la situación fue una “tormenta perfecta”. Según Harz, Pedro Pablo Larraín, presidente del directorio de Sartor, impulsaba negocios a largo plazo, como la inversión en Azul Azul y el proyecto inmobiliario One River Point en Miami. La crisis se precipitó cuando se produjeron “cuantiosos rescates” de aportantes como SURA (aproximadamente $30.000 millones) y la Universidad Andrés Bello (UNAB) (alrededor de $40.000 millones).
Ante la falta de liquidez para cubrir estos rescates masivos, Sartor recurrió a los fondos Sartor Facturas USD y Sartor Táctico Perú, que habían sido diseñados para Credicorp con aportes de 82 millones y 20 millones de dólares, respectivamente. Sin embargo, la normativa de la CMF y la Ley Única de Fondos (LUF) prohíben las transferencias directas entre fondos de una misma administradora.
Ahí toma relevancia el rol de Pedro Pablo para poder disponer que Danke, Emprender Capital Perú y Mikopo operaran como receptores. Sin su poder sobre las mismas hubiese sido imposible desarrollar las operaciones.
Así lo afirmó Harz ante la fiscalía, señalando la intervención de Pedro Pablo Larraín para usar a las empresas Danke, Emprender Capital Perú y Mikopo como intermediarias. Sartor controlaba estas tres empresas por diferentes vías. Emprender Capital Perú era una filial de ECapital, una financiera rescatada por Sartor, que había inyectado miles de millones de pesos desde 2018 para evitar su quiebra y proteger una inversión de cerca de $20 mil millones.
En 2021, Sartor obtuvo el 70% de ECapital tras un aumento de capital de $2.500 millones. Sin embargo, en agosto de ese año, la CMF advirtió a Sartor sobre una posible infracción a la LUF si Emprender Capital era una sociedad relacionada. Para sortear esta observación, los abogados aconsejaron eliminar la participación de Sartor en ECapital.
Óscar Ebel, exdirector de Sartor AGF, declaró que, producto de esto, Carlos Larraín Mery (hermano de Pedro Pablo Larraín) salió del directorio de ECapital, y se creó Danke para adquirirla. Esto, según los abogados externos, eliminaría la relación y el conflicto de interés al no ser las acciones propiedad del holding de Sartor ni de un accionista directo. Carlos Larraín Mery se convirtió en propietario de Danke SF SpA, con Hugo Baranda como gerente. Ebel quedó con arresto domiciliario tras las primeras formalizaciones en la investigación.