El exministro de Salud, Jaime Mañalich, lanzó una dura advertencia contra la polémica indicación migratoria impulsada por el Ejecutivo, la cual busca exigir antecedentes de personas en situación irregular en diversos organismos públicos. Según el exsecretario de Estado, esta iniciativa conlleva graves riesgos sanitarios que podrían impactar en el acceso a tratamientos, controles preventivos y campañas de inmunización en el país.
La controversia se centra en la propuesta de recabar datos de extranjeros irregulares en recintos asistenciales y educativos. Ante este escenario, Mañalich llamó al oficialismo a elevar el debate, cuestionando directamente al director del Servicio Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum. «Elevemos el nivel, porque si hablamos de lo que dice el señor Sauerbaum vamos a perder», sentenció el médico en conversación con Radio Pauta.
Dimensiones ética, económica y sanitaria
El extitular de Salud desglosó tres argumentos clave para rechazar la medida en su forma actual. En primer lugar, subrayó una dimensión ética, afirmando que «los sistemas de salud chilenos tienen una obligación moral de atender a quienes consultan, cualquiera sea su situación migratoria».
Desde una perspectiva económica, Mañalich argumentó que la estrategia es contraproducente. Citó evidencia que demuestra que es «mucho más eficiente atender a los migrantes irregulares que no atenderlos», ya que tratar complicaciones de salud agravadas por falta de atención temprana resulta mucho más costoso para el sistema público.
Riesgo de Salud Pública y comparación con el ICE
El punto más crítico, según el exministro, es el riesgo epidemiológico. Al asociar la atención médica con procesos de control migratorio, se genera un temor que disuade a los migrantes de asistir a sus controles.
Esa es la experiencia internacional, que es lo que ocurre con el ICE en Estados Unidos. Va a espantar y va a hacer que la gente no se vaya a controlar la presión, no se controle el SIDA.
Esta dinámica ya se habría observado durante la pandemia de COVID-19, donde el miedo a ser identificados dificultó la cobertura de vacunación. Mañalich advirtió que repetir este esquema derivaría en una menor inmunización y una circulación más peligrosa de enfermedades en la población general.
Críticas a la gestión del Ejecutivo
El exministro propuso modificar la indicación para excluir a los centros de salud de la obligación de recopilar antecedentes migratorios, sugiriendo que, si el Estado requiere esa información, «que los datos los consiga por otro lado».
Finalmente, calificó como «inverosímil» que la actual ministra de Salud se haya enterado de la propuesta gubernamental a través de la prensa y no mediante una coordinación interna. Mientras la polémica escala, queda en duda si el Gobierno enmendará esta indicación ante las críticas de expertos que advierten sobre un posible colapso en la atención preventiva de salud.