El Arsenal acaricia la gloria inglesa
El Arsenal está a un paso de conquistar su primer título de la Premier League desde 2004. Tras vencer este lunes por 1-0 al Burnley en el Emirates Stadium, los dirigidos por Mikel Arteta mantienen una ventaja de cinco puntos sobre el Manchester City, equipo que aún tiene un partido pendiente a falta de solo una fecha para el cierre del campeonato.
El único gol del encuentro llegó al minuto 36, gracias a un preciso cabezazo del alemán Kai Havertz tras un córner ejecutado por Bukayo Saka. Este tanto reforzó la reputación de los Gunners en jugadas de estrategia, provocando que la afición coreara en las gradas: «Set Piece again olé olé».
Los escenarios para el título
La definición de la liga podría ocurrir este mismo martes si el Manchester City de Pep Guardiola no logra sumar los tres puntos ante el Bournemouth de Andoni Iraola. En caso de que los ‘Citizens’ ganen, el Arsenal deberá asegurar el campeonato el domingo en la 38ª y última fecha frente al Crystal Palace, mientras el City se enfrentará simultáneamente al Aston Villa.
La tensión es máxima, ya que un empate del Arsenal en Selhurst Park, sumado a dos triunfos del City en sus últimos juegos, permitiría que los de Guardiola arrebaten el título por diferencia de goles. Por otro lado, diversos reportes señalan que Guardiola dejaría su cargo en el Manchester City tras una década de éxitos, una vez finalizado el compromiso ante el Villa.
Detalles del triunfo y el futuro
A pesar del dominio, el partido no fue sencillo. El Arsenal vio cómo un disparo de Leandro Trossard chocaba en el poste al minuto 15 y un remate de Saka pasaba rozando el arco al 31′. Además, el árbitro desestimó dos penales reclamados por los locales en la segunda mitad. En el otro lado, Havertz se salvó de una tarjeta roja tras una entrada a destiempo, siendo sustituido poco después por Viktor Gyökeres.
La defensa ha sido el pilar fundamental del equipo, manteniéndose invicta en los últimos cuatro partidos de liga. Más allá de la Premier, el Arsenal tiene otro desafío mayúsculo en el horizonte: el duelo ante el PSG por la Liga de Campeones en once días. Por lo pronto, el equipo de Arteta se mantiene enfocado, pese a las especulaciones sobre cambios de mando y la presión de un título que se les ha resistido durante dos décadas.