La gestión de la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, se encuentra en el ojo del huracán. Las críticas por la falta de resultados y supuestos problemas comunicacionales han escalado, generando un complejo escenario de “fuego amigo” incluso dentro del sector oficialista.
Uno de los cuestionamientos más duros provino del diputado republicano Álvaro Carter —hermano del alcalde Rodolfo Carter—, quien en declaraciones a La Tercera advirtió que a la secretaria de Estado “se le está acabando el tiempo”, poniendo un ultimátum sobre su continuidad en el gabinete.
El blindaje de La Moneda y la estrategia oficial
Ante la presión, el Ejecutivo ha optado por respaldar férreamente a la ministra. La vocera de Gobierno, Mara Sedini, defendió la labor de Steinert argumentando que el ministerio impulsa una “agenda robusta”. Según Sedini, este plan incluye operativos masivos, un fuerte refuerzo policial y acciones directas contra el crimen organizado, insistiendo en que los resultados se consolidarán en distintos plazos.
Por su parte, la ministra Steinert ha reconocido dificultades en la comunicación de sus avances. Sin embargo, enfatizó que ya está ejecutando una estrategia basada en tres ejes fundamentales para devolver la tranquilidad al país. “Empatizo” con la inquietud ciudadana, señaló ante las exigencias de resultados inmediatos que le demanda la opinión pública.
Tensión en el Congreso por la agenda de seguridad
La figura de Steinert también es objeto de debate en la arena parlamentaria. El diputado socialista Raúl Leiva, integrante de la comisión de Seguridad, solicitó formalmente que la ministra participe en una sesión especial para transparentar las medidas implementadas hasta la fecha.
“La prioridad número uno de los chilenos sigue siendo seguridad. Y necesitamos tener claridad y transparentar por parte del Ejecutivo qué es lo nuevo que van a hacer”
En contraposición, el diputado republicano y presidente de la comisión de Seguridad, Cristián Araya, salió al paso de las críticas. Araya acusó a la oposición de realizar “maniobras dilatorias” para obstaculizar el ingreso de proyectos clave al Congreso, buscando lo que calificó como un “triunfo espurio” en desmedro de las urgencias sociales del país.
El futuro inmediato de la ministra estará marcado por un nuevo despliegue comunicacional. Se espera que en los próximos días Steinert intensifique su presencia en medios para detallar las cifras positivas tras los megaoperativos realizados en diversas regiones y fortalecer su trabajo legislativo en el Congreso, intentando así revertir la percepción de debilidad política que rodea a su cartera.