La confirmación de la cepa Andes de hantavirus en un pasajero de un crucero evacuado hacia Sudáfrica ha desatado una alerta sanitaria global. Esta variante es catalogada como la única, de un total de 38 conocidas, con capacidad de transmitirse de persona a persona, aunque las autoridades aclaran que esto requiere condiciones extremadamente específicas.
El ministro de Salud de Sudáfrica, Aaron Motsoaledi, confirmó los hallazgos tras realizar pruebas preliminares. Al respecto, el secretario de Estado señaló:
las pruebas preliminares muestran que, efectivamente, se trata de la cepa Andes. Es la única cepa de las 38 conocidas que puede transmitirse de una persona a otra, aunque este tipo de contagio es muy raro y solo ocurre debido a un contacto muy estrecho entre personas.
Brote en crucero y víctimas fatales
La situación ha escalado tras confirmarse el fallecimiento de tres personas vinculadas a este brote. Una mujer de 69 años, de nacionalidad neerlandesa, murió en un centro asistencial de Johannesburgo dos días después de llegar en un vuelo comercial desde la isla de Santa Elena. La paciente, quien abandonó el crucero el pasado 24 de abril con síntomas gastrointestinales, vio agravado su estado durante el trayecto aéreo. Previamente, su esposo, de 70 años, había perdido la vida mientras permanecían a bordo de la embarcación.
Ante este escenario, las autoridades sudafricanas han iniciado una intensa búsqueda de cerca de 90 personas que compartieron el vuelo comercial con la mujer fallecida, incluyendo personal aeroportuario y médico. El ministro Motsoaledi enfatizó la necesidad crítica de identificar a cada individuo que mantuvo contacto directo con la paciente. Paralelamente, otro pasajero de nacionalidad británica permanece internado en Johannesburgo tras ser evacuado de forma independiente.
Repercusiones en Europa y el futuro del crucero
El impacto del virus también ha llegado a Europa. El Ministerio de Sanidad suizo confirmó que un pasajero del mismo crucero dio positivo por hantavirus y se encuentra bajo atención en el Hospital Universitario de Zúrich, tras haber retornado desde Sudamérica a finales de abril.
La incertidumbre rodea ahora al crucero, que aún mantiene a más de 70 personas a bordo. Aunque el gobierno de Cabo Verde autorizó parcialmente la evacuación, el posible atraque en Tenerife enfrenta un fuerte rechazo de las autoridades locales a pesar del aval español. Además, el traslado aéreo de un médico contagiado hacia las Islas Canarias fue cancelado debido a la carencia de información precisa sobre los riesgos sanitarios, según reportes de la agencia AFP. Mientras el rastreo de contactos continúa, la comunidad científica monitorea este brote inusual para contener la propagación del virus.