En el marco de una visita a la región del Maule, la ministra vocera de Gobierno, Mara Sedini, desestimó de plano los rumores sobre una eventual reducción en las ayudas estatales. La autoridad fue enfática en señalar que no se van a cortar beneficios sociales, saliendo al paso de las inquietudes surgidas tras conocerse un ajuste presupuestario en el Ministerio de Desarrollo Social.
La controversia se originó por una cifra específica: un recorte presupuestario de 32 mil 721 millones de pesos. Ante este escenario, la secretaria de Estado acusó que existen sectores interesados en «meter miedo» a la ciudadanía mediante información que, a su juicio, no corresponde a la realidad de la ejecución financiera del Ejecutivo.
¿Se verán afectados los programas sociales?
Durante sus declaraciones, Sedini explicó que la medida responde estrictamente a un proceso de optimización administrativa. Según la ministra, la intención del presidente José Antonio Kast es garantizar el resguardo de la buena ejecución de los presupuestos y el funcionamiento correcto de los planes vigentes.
«Voy a ser muy clara. Lamentablemente, aquí hay personas que han estado intentando meterle miedo a la ciudadanía con cosas de información que no corresponde. El mensaje del Presidente Kast ha sido claro, no se van a cortar beneficios sociales», afirmó la vocera.
La ministra argumentó que el Ejecutivo busca un Estado más eficiente, donde el foco esté puesto en la protección de las personas por sobre la rigidez de los sistemas. Al respecto, precisó que «el beneficio social no se toca, se mejora el sistema», asegurando que los recursos deben llegar efectivamente a quienes fueron prometidos.
Balance de gestión y encuestas
En relación a la baja en las encuestas de opinión que ha enfrentado el Gobierno en el último periodo, Sedini restó dramatismo a las cifras. La autoridad calificó estos resultados como «una foto del momento» y subrayó que la administración ha estado trabajando desde el primer día en el cumplimiento de sus compromisos con la ciudadanía.
Por ahora, la postura del Ejecutivo se mantiene firme en la tesis de una reestructuración para mejorar la eficiencia operativa. La gran interrogante que permanece es si esta explicación bastará para calmar la incertidumbre de los sectores más vulnerables ante los futuros ajustes presupuestarios que deberá enfrentar el país.