La carrera por la Secretaría General de Naciones Unidas tomó un nuevo rumbo este viernes, luego de que la expresidenta Michelle Bachelet viera mermadas sus opciones al recibir seis votos en contra durante el segundo sondeo informal. Este resultado la deja en una posición similar a la del argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), quien obtuvo siete apoyos pero también seis rechazos.
La votación, cuyas cifras fueron difundidas por EFE, subraya la importancia de minimizar los votos negativos, especialmente aquellos provenientes de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, quienes poseen derecho a veto. Sin embargo, dado el carácter confidencial de esta etapa, no es posible conocer el detalle del sufragio de países como Francia, China, Rusia, Estados Unidos y Reino Unido.
En esta segunda consulta, la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, actual embajadora de Guyana ante la ONU, emergió como la nueva líder al conseguir ocho votos a favor, cuatro en contra y cuatro “sin opinión”. Con esto, Rodrigues-Birkett desplazó a la costarricense Rebeca Grynspan, secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), quien obtuvo siete respaldos, cuatro rechazos y cuatro abstenciones.
A pesar de sus posiciones destacadas, tanto Rodrigues-Birkett como Grynspan perdieron apoyos en comparación con el primer sondeo de julio, una tendencia común en las fases iniciales de estos procesos. Por su parte, Grossi mantuvo siete votos favorables, aunque sus rechazos aumentaron significativamente de dos a seis en esta ocasión.
Otros aspirantes también vieron sus resultados: el expresidente de Senegal, Macky Sall, acumuló cinco votos en contra, mientras que la ecuatoriana María Fernanda Espinosa registró cuatro apoyos, tres rechazos y ocho “sin opinión”. Más atrás quedó Ivonne Baki, también de Ecuador, quien no sumó votos favorables, obteniendo ocho en contra y siete “sin opinión”. Finalmente, el diplomático ugandés Olara Otunnu recibió cinco votos en cada una de las tres categorías.
La votación dejó a la chilena con un nivel de rechazo similar al registrado por el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), quien obtuvo siete apoyos, pero también seis votos en contra.
El proceso continuará con nuevas rondas de votación, donde la capacidad de cada candidato para consolidar apoyos y eliminar rechazos será determinante para avanzar en la contienda por el liderazgo de la ONU.