Los hallazgos arqueológicos recientes en la zona de las obras del nuevo Acceso Norte a Osorno están generando preocupación por la extensión de los plazos de ejecución. Estos descubrimientos, realizados durante la remoción de terreno para conectar la Ruta 5 con la calle Ramón Freire, reafirman el valor histórico del sector Pilauco, ya conocido por su riqueza arqueológica y paleontológica.
Ante la aparición de estas piezas, se activaron de inmediato los protocolos establecidos, que incluyen la delimitación del área y la notificación al Consejo de Monumentos Nacionales antes de reanudar cualquier trabajo. Según explicó Jairo Quinteros, seremi de Obras Públicas de Los Lagos, la normativa exige la presencia de un arqueólogo durante todo el proceso de remoción de material en una obra de construcción.
“Lo que pasa es que los procedimientos de excavación exigen que exista un arqueólogo durante todo el proceso de remoción de material durante un proceso constructivo. Esto no es tan solo en este proyecto en particular, para que, obviamente, en el caso de que, una excavadora, una retroexcavadora remueva el material y encuentre una pieza, el arqueólogo pueda detener el trabajo y obviamente, entre en todo este proceso de tramitación desde que se pilla el elemento o resto arqueológico hasta que, a través de sesiones con el Consejo de Monumentos Nacionales, se hace toda la tramitación hasta que el sector esté liberado”, aseguró Quinteros.
La autoridad de Obras Públicas reconoce que estos procedimientos impactan significativamente los tiempos de las obras. La evaluación y liberación de los sitios donde se encuentran restos puede extenderse considerablemente, debido a que el Consejo sesiona cada dos semanas aproximadamente.
“Ahí tenemos un nudo crítico respecto de que efectivamente genera un impacto. Desde el punto de vista legal, finalmente retrasa los proyectos, o sea, hay una tramitación que toma su tiempo, el consejo sesiona cada dos semanas aproximadamente. Por lo tanto, eso efectivamente, para poder lograr la liberación final de los sitios, en consideración de los hallazgos particulares que puedan haber durante un proceso constructivo, un proceso de excavación puede tomar incluso años, entonces, efectivamente genera un impacto. Es un riesgo para los contratos de obra pública“, afirmó.
Desde la perspectiva científica, Mario Pino, geólogo y académico de la Universidad de Los Lagos, quien investiga el sitio Pilauco, subraya que estos hallazgos no son aislados. La geología del terreno indica una alta probabilidad de nuevos descubrimientos, y estos elementos deben ser vistos como parte del patrimonio de Osorno, más que como un obstáculo para el desarrollo de la infraestructura.
“Una buena parte del camino va por encima de una unidad geológica muy antigua que tiene como 130 mil años. Esta unidad antigua que se llama San Pablo tiene suelos que representan miles de años (…) Ahí, obviamente, la probabilidad de encontrar cerámica huilliche o mapuche es altísima y, sin embargo, hay lugares en que nosotros, desde el punto de vista geológico, sabemos que se pueden mover restos prehistóricos en la parte baja que va hacia el norte del camino“, detalló el experto.
Pino también criticó la falta de información entre los vecinos del sector, quienes podrían encontrar restos arqueológicos o paleontológicos sin saber cómo reconocerlos ni qué procedimiento seguir.