El subprefecto David Castro, entonces jefe de la Brigada de Delitos Económicos (Bridec) Metropolitana de la PDI, fue detenido y formalizado tras ser acusado de abuso sexual contra una subalterna. El incidente ocurrió durante una celebración en el domicilio de un miembro de la institución, donde Castro habría realizado tocamientos indebidos sin consentimiento.
La funcionaria, tras retirarse del lugar acompañada por compañeros y manifestar su intención de realizar una denuncia, fue trasladada a dependencias de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales. Allí se cursó la denuncia institucional y la PDI, previa autorización del Ministerio Público, reunió los antecedentes necesarios para proceder con la detención del imputado.
El oficial, conocido por haber liderado indagatorias de alto perfil como el presunto fraude en Junaeb, la estafa a la actriz Amparo Noguera y la red de licencias médicas falsas de Fonasa, presentó su renuncia voluntaria a la institución de manera inmediata tras los hechos.
Durante la audiencia de formalización, el tribunal estableció un plazo de 90 días para la investigación. Además, se indaga la posible existencia de registros fotográficos que podrían servir como respaldo a la denuncia contra el ahora exjefe de la Bridec Metropolitana.
Como medidas cautelares, el tribunal decretó arraigo nacional para Castro y la prohibición de acercarse a la víctima y a su lugar de trabajo. Adicionalmente, se ordenó la suspensión total de su porte de armas de fuego mientras se desarrolla la investigación.