El Partido de la Gente (PDG) celebró su quinto aniversario en medio de un complejo escenario. La conmemoración contó con la presencia de Franco y Zandra Parisi, mientras el partido enfrenta semanas marcadas por investigaciones por presunta falsificación de firmas y documentos, eventuales irregularidades financieras y una indagatoria por supuesto lavado de activos y fraude de subvenciones. En esta última, la diputada Parisi fue identificada como sujeto de interés.
Desde la colectividad han sostenido que las indagatorias afectan a individuos específicos y no a la institución partidaria. La directiva del PDG ha respondido a los requerimientos tanto del Servicio Electoral como de la Fiscalía, buscando esclarecer la situación y desmarcarse de las acusaciones que han afectado su imagen pública.
“El PDG… lo más probable es que solucionemos todos nuestros problemas de los balances de aquí a tres meses. Estamos trabajando fuertemente y creo que vamos a salir más fortalecidos que nunca con la nueva presidenta del partido”
Durante la jornada de aniversario, el presidente del partido, Franco Parisi, enfatizó la necesidad de una revisión profunda en la estructura de gobernanza y administración. Estimó que los problemas de balances podrían resolverse en un plazo de tres meses y anticipó la incorporación de nuevas figuras de diversos sectores, incluso extendiendo una invitación a militar al alcalde de Santiago, Mario Desbordes, quien declinó la oferta, aunque no descartó futuras alianzas.
Por su parte, la presidenta del Partido de la Gente, Denisse Catalán, ratificó su continuidad al frente de la colectividad de manera indefinida. Explicó que esta decisión responde a un trabajo complementario con Franco Parisi, a quien reconoció como líder del partido. Afirmó que existe una buena convivencia y un trabajo conjunto en los ámbitos político, comunicacional y estratégico.
Desde la bancada parlamentaria, el diputado Patricio Briones, abordó la situación actual del partido como un proceso de reconstrucción. Atribuyó los problemas a administraciones anteriores, sugiriendo que la actual «crisis» es parte de un ciclo de adaptación y mejora institucional.
El quinto aniversario del PDG, por lo tanto, no solo fue una celebración, sino también un llamado a reforzar la institucionalidad, recuperar la confianza ciudadana, mantener su influencia parlamentaria y expandir su presencia a nivel territorial.