El Gobierno presentó, el pasado 9 de septiembre, un proyecto de ley que reforma el mercado de capitales, denominado MK4, y busca ampliar las vías de financiamiento para la vivienda y las empresas. Esta iniciativa, la cuarta de su tipo en Chile, pretende modernizar el sistema financiero, creando nuevas herramientas que van desde facilitar el acceso a la primera vivienda hasta apoyar el desarrollo de compañías de menor tamaño.
Uno de los puntos centrales del MK4 se enfoca en el mercado hipotecario. La propuesta incluye la creación del Fondo Nacional para la Vivienda (FONAVI), que será gestionado por BancoEstado y contará con una inversión estatal de hasta US$2.000 millones, con un aporte inicial de US$500 millones. Este fondo se encargará de adquirir créditos hipotecarios de forma competitiva, priorizando aquellas operaciones destinadas a primeras viviendas y propiedades con un valor máximo de 6.000 UF. El objetivo es inyectar liquidez y mejorar las condiciones de financiamiento en el sector.
Además, el proyecto incorpora el Ahorro Voluntario para la Vivienda (AVV), una cuenta exclusiva para acumular el pie de una primera propiedad, ya sea nueva o usada, de hasta 6.000 UF. Para acceder a este beneficio, los ahorrantes deberán mantener la cuenta por al menos 30 meses y reunir un equivalente al 7% del valor de la propiedad. El Estado complementará este ahorro con un 3% adicional, cubriendo así el total del pie requerido para el crédito hipotecario. Se suma a esto una actualización del Ahorro Previsional Voluntario (APV), aumentando el límite de la bonificación fiscal del Régimen A de 6 a 8 UTM anuales, un ajuste que no se realizaba desde 2008.
El segundo eje de la reforma busca facilitar el acceso al capital para empresas de diversos tamaños. Una de las medidas consiste en modificar las normas para los bonos empresariales acogidos al artículo 104, eliminando la retención del 4% sobre sus intereses, lo que busca impulsar nuevas emisiones y ampliar el financiamiento a través de deuda.
Para las empresas de menor tamaño, el proyecto facilita su ingreso al mercado al modificar el beneficio tributario asociado a la venta de ciertas acciones. Ya no se exigirá un alto nivel de transacciones bursátiles; en cambio, se requerirá que al menos el 15% de la propiedad esté en manos de inversores no vinculados al controlador. Otra medida permitirá la reinversión de recursos entre fondos mutuos y fondos de inversión públicos sin activar de inmediato el impuesto correspondiente, siempre que el capital permanezca invertido.
La iniciativa también contempla la creación de un segmento Junior de la Bolsa, diseñado para empresas de innovación y crecimiento, así como para proyectos de exploración minera. Este segmento operará con reglas proporcionales a la fase de desarrollo de cada compañía y contará con el apoyo de un agente patrocinador. Para incentivar la inversión en este ámbito, se ofrecerá un crédito tributario equivalente al 35% de la inversión, con un tope de 50 UTA. Finalmente, el MK4 prevé una actualización de los procedimientos de supervisión del mercado y la introducción de nuevos productos financieros, todo con el fin de potenciar el desarrollo económico y el bienestar de las familias chilenas.