Comunidades indígenas de San Pablo, en la región de Los Lagos, denunciaron el precario estado de la ruta U-220 luego de la reciente crecida del río Bueno. Aproximadamente 300 familias quedaron aisladas, y los vecinos acusan a Vialidad de negligencia en el mantenimiento de la vía.
Los pobladores reportaron terreno reblandecido y un socavón considerable que impidió el paso de un bus, generando preocupación por la seguridad y conectividad de la zona. La situación fue atribuida no solo a la crecida del río, sino también a la falta de labores preventivas.
“Con bastante daño, pero eso no es tanto producto de las crecidas del río, sino del mal estado ya del camino, porque Vialidad, lamentablemente, no cumplió sus convenios con nosotros. Así es que nos dejó literalmente votados como tres meses sin pasar maquinaria y, por ende, se produjeron los daños que hoy día existen porque hay solamente tapado en algunos lugares. La problemática es la salida. No tenemos opción de salida, sino teniendo esa ruta, la U-220. No tenemos conexión a la ciudad”
Así lo explicó la presidenta de la comunidad indígena Ale Antu del sector Cofalmo Bajo, quien enfatizó la dependencia total de esta ruta para el acceso a la ciudad.
Por su parte, Francisco Milanca, presidente de la comunidad Inche Ayun Mauñi Mapu del sector Currimahuida, detalló cómo el deterioro afecta gravemente el transporte escolar y los vehículos particulares, calificando la situación como un riesgo.
“Hemos tenido problemas con el camino, ya que Vialidad no está a la altura del compromiso que tiene con las comunidades del arreglo de la ruta U-220. En un tiempo de reuniones con el Consejo de Comunidades Indígenas y comunidades, se toma el acuerdo de que Vialidad pasaría la máquina dos veces en el mes a ver el camino. Ahora yo entiendo que no lo pudo hacer y, debido a eso, en el camino de la ruta U-220 se formó un socavón donde cayó el bus”
Desde la dirección provincial de Vialidad en Osorno, Juan Valenzuela reconoció el impacto de la crecida en la ruta U-220. Señaló que se realizaron trabajos intensivos para subsanar los daños más graves tras el descenso del nivel de los ríos Rahue y Bueno.
Valenzuela mencionó que un gran evento en el camino, causado por un problema de geotecnia, provocó el colapso del agua bajo la calzada y la formación de un gran bache. Aseguró que las mantenciones son periódicas, pese a la dificultad geográfica de la ruta.
Finalmente, la autoridad provincial instó a los residentes a contactar a Vialidad en caso de detectar daños o incumplimientos en la periodicidad de las mantenciones de los caminos, buscando una colaboración para asegurar el buen estado de las vías rurales.