El portero belga Thibaut Courtois, figura de la selección de Bélgica, ha puesto un ultimátum sobre su continuidad en el equipo nacional. Tras una dolorosa salida por lesión en el Mundial 2026 contra España, el arquero del Real Madrid expresó su deseo de tomar un descanso de la próxima Liga de Naciones para regresar en la fase de clasificación de la Eurocopa 2028, condicionando su futuro a un acuerdo con la federación de su país.
Courtois, de 34 años, fue enfático al declarar en zona mixta después de la derrota por 2-1 frente a España en los cuartos de final del Mundial. “De cara a mi futuro en la selección, veremos… Me gustaría quizá tomar un descanso de la Liga de Naciones, que no es tan importante, y quizá volver en la clasificación para la Eurocopa”, señaló. Añadió que “al final es una decisión que hay que tener con la federación si me siguen por ese plano. Si no, hoy sería mi último partido”.
El experimentado guardameta tuvo que abandonar el partido contra España en el minuto 71, con el marcador empatado 1-1, a causa de una lesión. El momento fue emotivo, ya que el oriundo de Bree dejó el campo de juego visiblemente afectado y entre lágrimas, frustrado por no poder seguir apoyando a su selección en un encuentro tan crucial.
“España es uno de los favoritos a ganarlo todo. Al final, es un equipo que puede ganar a Francia y a cualquiera. Lo está demostrando. Hemos planteado un buen partido ante ellos, les hemos plantado más cara de lo que mucha gente pensamos, estamos orgullosos también.”
Sobre el desempeño de la ‘Furia Roja’, Courtois no dudó en destacar su potencial: “España puede ganar el Mundial, tiene mucha ilusión, un gran equipo y en el ganador de esta semifinal está el campeón”, afirmó. En cuanto a Bélgica, el portero reconoció la evolución de su equipo: “hemos demostrado que tenemos un buen equipo, quizá talento individual tenemos menos que en 2018, pero tenemos un gran equipo, un gran espíritu, con muchos talentos que están por venir”. La decisión final sobre su permanencia en la selección queda ahora en manos de las negociaciones con la federación belga, marcando un punto de inflexión en su carrera internacional.