El proyecto BioCircular Los Laureles, una planta de biogás que Genera 4 SpA pretende instalar en el sector de Pichil, Osorno, enfrenta una nueva revisión. Esto, luego de que el consejero regional por la provincia de Osorno, Alexis Casanova, solicitara en el más reciente pleno del Consejo Regional oficiar a la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) para revisar la iniciativa. La medida fue aprobada por unanimidad, a la espera de un pronunciamiento de la SMA en un plazo de 15 a 20 días.
El proyecto, que comenzó su tramitación ambiental en 2023 y obtuvo una Resolución de Calificación Ambiental favorable en febrero de 2024 mediante una Declaración de Impacto Ambiental (DIA), ha generado el rechazo de vecinos de la zona. Estos sostienen que la iniciativa, ubicada a 14 kilómetros del área urbana de Osorno, debió someterse a un Estudio de Impacto Ambiental (EIA), lo que habría permitido una evaluación más profunda de los posibles impactos y una mayor participación de la comunidad.
Casanova reiteró ese cuestionamiento, asegurando que este estudio habría permitido una evaluación más profunda de los posibles impactos y una mayor participación de la comunidad, advirtiendo que su emplazamiento afectaría a un sector que, a su juicio, ya se ha transformado en una “zona de sacrificio” debido a los problemas sanitarios que históricamente enfrenta Pichil.
El consejero también alertó sobre las posibles emisiones de sulfuro de hidrógeno asociadas al funcionamiento de la planta, señalando que la exposición prolongada a este compuesto representa un riesgo para la salud de los habitantes del sector. Casanova acusó a los organismos y servicios ambientales de un «doble estándar». “Voy a prestar para una serie de conjeturas, cómo una empresa… qué nivel de influencia puede tener para hacer simplemente una declaración en vez de hacer una evaluación ambiental. Acá se está causando mucho daño a los vecinos de Pichil”, señaló.
Además, mencionó intentos previos de detener el proyecto: “Presentamos recursos de protección en forma personal a la Corte de Apelaciones el año pasado; salió rechazado, pero no se ha logrado resultado. La contactología pesa muchísimo, o sea, el Estado tiene que tener un compromiso con la salud de las personas. Las autoridades de Medio Ambiente se preocupan de la contaminación del aire, pero no se preocupan de Pichil. Ese doble estándar no es posible”, puntualizó.
La intervención del consejero se produce pocos días después de una reunión convocada por la Agrupación Ruta U-55, donde participaron parlamentarios, autoridades regionales, el alcalde de Osorno, concejales y representantes de Vialidad. En esa instancia, dirigentes y asesores técnicos insistieron en que el proyecto presenta riesgos que, a su juicio, no fueron suficientemente evaluados. Entre los cuestionamientos planteados figuran la posible emisión de olores derivados del proceso de biodigestión, eventuales riesgos asociados al manejo de metano y sulfuro de hidrógeno, la cercanía con el estero Pichil, el impacto vial desde el centro de Osorno y las rutas hacia Puerto Octay y Río Negro, y la eventual afectación de la cuenca del río Rahue ante una contingencia operacional.
Los opositores también sostienen que el proyecto es incompatible con las proyecciones de crecimiento urbano de Pichil y Cancura contempladas e