La Fiscalía solicita un total de 60 años de presidio para los tres individuos acusados de perpetrar un brutal secuestro y robo con violencia contra un estudiante universitario en el centro de Puerto Montt, en la Región de Los Lagos. El hecho, ocurrido el 14 de abril de 2024, mantuvo a la víctima retenida y sometida a severas agresiones durante casi cinco horas.
El incidente comenzó cuando el joven salió del recinto del Duoc UC, en calle Egaña, y se dirigió al Mall Paseo Costanera para retirar 50 mil pesos de un cajero automático, cerca de las 13:00 horas. Al regresar a la casa de estudios, a pocos metros de la intersección con Covadonga, fue interceptado por tres desconocidos.
Según la acusación fiscal, los sujetos lo apuñalaron por la espalda, lo envolvieron en una sábana y lo forzaron a entrar al maletero de un automóvil blanco en el que se movilizaban. Así dio inicio el calvario del estudiante de Ingeniería.
Los acusados, identificados como Yonni Cabero, Aarón Alvarado y Julio Apablaza, trasladaron a la víctima primero a una vivienda y luego a un camping ubicado en Chinquihue. En ambos lugares, lo sometieron a intimidación y exigieron la entrega de dinero y las claves de sus tarjetas bancarias.
En el camping, la agresión escaló a nuevos niveles de crueldad. El joven fue golpeado repetidamente hasta perder el conocimiento, según lo relatado por la fiscal Pamela Salgado durante la descripción de los hechos.
“Él es golpeado, es apuñalado, fue sometido a situaciones bastante degradantes, es desnudado, es sometido a acciones de tortura, innecesarias a nuestro parecer. Es trasladado a un inmueble donde sigue siendo golpeado y finalmente es llevado hasta un camping en el sector Chinquihue, donde sigue siendo agredido, golpeado, apuñalado, al punto que pierde la conciencia”
Tras desbloquear el teléfono del afectado, los imputados intentaron infructuosamente contactar a su pareja. Posteriormente, fueron expulsados del inmueble costero y continuaron el trayecto con la víctima en el asiento trasero del vehículo, avanzando por avenida Salvador Allende en dirección norte.
Sin embargo, antes de alcanzar la rotonda de avenida Parque Industrial, el estudiante logró un acto de desesperación y valentía: se lanzó desde el automóvil en movimiento, al darse cuenta de que una de las puertas no tenía seguro.
Gravemente herido, y tras casi cinco horas de cautiverio y agresiones, el joven logró llegar hasta un servicentro situado junto al paso sobre nivel de avenida Presidente Ibáñez. Pese a la gravedad de sus lesiones, su lucidez le permitió memorizar la patente del vehículo de sus captores.
Un trabajador del servicentro acudió en su ayuda y le facilitó un lápiz, con el cual el estudiante anotó la patente en uno de sus brazos, un dato que sería crucial para la investigación posterior.
La fiscal Pamela Salgado detalló que, durante la investigación, dos de los tres acusados prestaron declaración, aunque sus versiones presentaron marcadas contradicciones. Uno de ellos intentó minimizar su participación, mientras el otro negó conocer los hechos, pero la evidencia demostró lo contrario.
“Uno, que fue el dueño del vehículo, él declaró señalando que efectivamente participa en el hecho con los otros dos imputados, solamente que él trata de señalar que tiene una participación menor. Pero sí reconoce que efectivamente tenían a una persona secuestrada, que lo tenían con el rostro cubierto, que lo trasladaron, que lo maniataron, que lo subieron al portamaletas. Y el otro, en cambio, trata de dar una versión de no tener conocimiento y que todo esto fue circunstancial, pero se cae, porque después se logra acreditar que el mismo imputado hace una transferencia de dinero”, precisó la persecutora.
Yonni Cabero y Aarón Alvarado fueron detenidos por Carabineros después de nueve días de intensas diligencias. Detectives del OS9 irrumpieron en un domicilio de calle Nueva Oriente, en la población Manuel Rodríguez, donde concretaron ambas capturas. Durante ese operativo, Julio Apablaza logró escapar, siendo finalmente detenido seis meses después.
Por estos graves delitos de secuestro y robo con violencia, la Fiscalía solicita una pena de 20 años de presidio para cada uno de los tres acusados, sumando un total de 60 años. Adicionalmente, para Julio Apablaza, se piden otros cinco años de cárcel, debido a que fue aprehendido portando una pistola adaptada para el disparo y sustancias químicas precursoras para la elaboración de drogas. Este caso mantiene a la comunidad de Puerto Montt atenta a la resolución judicial que se aproxima.