En una escena cargada de simbolismo, el excapitán de Carabineros Pablo Carvajal se presentó en el Centro de Justicia de Santiago. Acompañado por figuras como Claudio Crespo y el exuniformado Sebastián Zamora (REP), y vistiendo su uniforme institucional, Carvajal acudió para iniciar el cumplimiento de una condena de 7 años de presidio efectivo por apremios ilegítimos calificados.
La sentencia se dictó en el marco de las manifestaciones del estallido social, periodo en el que Carvajal fue declarado culpable de causar la pérdida de un ojo a Brandon González. Al momento de su entrega, el excapitán afirmó que su acción fue en cumplimiento de un deber encomendado, negando cualquier intención de daño.
“Es un mandato que fui enviado a realizar. Nos tocó un difícil año donde expusimos nuestras vidas, nuestra integridad física y a nuestras familias”, declaró Carvajal, añadiendo que se vio obligado a repeler un ataque en una jornada calificada como violenta. “Y utilizando las herramientas que me entregó el Estado, me defendí. Lamentablemente, digo lamentablemente, esta persona resultó lesionada. ¿Y por qué lamentable? Porque nosotros los carabineros jamás, jamás tenemos en mente lesionar, dañar”.
El condenado también criticó duramente la investigación liderada por la fiscal Ximena Chong, calificándola de “sesgada” y asegurando que se sintió incriminado pese a haber entregado toda la información. Según Carvajal, el juicio fue “muy rápido” y con una “conducción bastante mal llevada”, resultando en su culpabilidad.
“En un juicio, donde una conducción bastante mal llevada y unos hechos que fueron completamente sacados de perspectiva, resultó que la persona que resulta culpable de todo soy yo. Un juicio que la fiscal Ximena Chong, de la Fiscalía de Alta Complejidad, logró dar vuelta y convertirme a mí en la persona que realizó un tiro, un tiro no defensivo, sino que con las ganas de dañar”, enfatizó.
Finalmente, Carvajal reiteró que nadie, incluido él, desea causar tales lesiones y agradeció que la institución mantuviera su apoyo durante la investigación administrativa. Esta concluyó que el uso de la fuerza se ajustó a los protocolos en un contexto de protestas “nunca antes vistas en Chile”. Cabe destacar que también fue acompañado por militantes del Partido Nacional Libertario (PNL).