Un reciente estudio liderado por la Universidad de Chile ha encendido las alarmas sobre la presencia de 16 especies de plantas tóxicas en territorio nacional, las cuales no figuran actualmente en el registro oficial del Instituto de Salud Pública (ISP). La investigación, desarrollada por Bastián Caro Moreira, de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas, advierte sobre los peligros latentes para la salud humana y animal.
Antecedentes históricos y científicos
El trabajo de recopilación botánica y toxicológica profundiza en datos que datan incluso de 1655. En su obra Historia General del Reino de Chile, Diego de Rosales describió cómo los pueblos indígenas utilizaban el látex de las raíces del colliguay (Colliguaja integerrima y Colliguaja odorifera) para envenenar las puntas de sus lanzas, provocando heridas letales. Según explica Caro en la web oficial de Química de la U. de Chile, esta evidencia histórica refuerza la necesidad de actualizar los controles sanitarios actuales.
El peligro del palán-palán en 2025
Uno de los casos más críticos identificados por el equipo investigador involucra al palán-palán. Esta especie contiene anabasina, un alcaloide capaz de causar parálisis muscular y paro cardiorrespiratorio. Durante el presente año 2025, se registró una intoxicación fatal en la Región de Valparaíso que afectó a un hombre de 57 años debido al consumo accidental de la planta, un hecho que subraya la urgencia de actualizar la normativa.
Riesgos para la salud pública
Las 16 plantas detectadas presentan compuestos que pueden derivar en cuadros clínicos graves, incluyendo:
- Alteraciones gastrointestinales.
- Trastornos neurológicos complejos.
- Problemas cardíacos severos.
- Dificultades respiratorias agudas.
Los autores del informe destacan que muchas de estas especies son sumamente comunes, especialmente en la zona centro-norte del país. Debido al alto desconocimiento de la población sobre estos riesgos, el estudio propone formalizar su inclusión en el listado del ISP y fortalecer la educación preventiva para evitar futuras emergencias sanitarias derivadas de la exposición a estas especies nativas y endémicas.