Nuevos antecedentes contra Francisco Salvador
Las acusaciones contra el exsacerdote ortodoxo Francisco Salvador, quien lideró la Parroquia Santísima Virgen María de Providencia por 26 años, siguen sumando nuevos antecedentes. Recientemente, un reportaje de T13 expuso insinuaciones sexuales, conductas obsesivas y malos tratos al interior de la comunidad. Ahora, una nueva testigo identificada como «Camila» entregó un testimonio clave para respaldar estas denuncias.
Camila, quien decidió alejarse de la iglesia a inicios de 2024 tras observar comportamientos impropios, relató su impacto al presenciar la situación de una trabajadora del lugar. «El acoso sexual, los mensajes, lo mucho que le insistía, fue súper triste», señaló, añadiendo que era común ver al religioso encerrado con feligresas. Otras víctimas han afirmado incluso que la secretaria del exsacerdote fue testigo presencial de episodios de abuso.
El contenido de los chats y la defensa
La investigación interna ha sacado a la luz conversaciones comprometedoras del exlíder religioso. Al ser advertido de que una víctima podría filtrar mensajes como prueba, Salvador respondió con frialdad: «La dejaremos de loquita (…) un escándalo y después avanzamos». Además, el religioso minimizó el riesgo al declarar: «me gustan los riesgos, soy un jugador, eso es vivir».
Por su parte, la defensa de Francisco Salvador ha negado categóricamente los hechos. Su esposa presentó una declaración en el expediente eclesiástico calificando las acusaciones de adulterio y abuso como «total y absolutamente falsas». Asimismo, su abogado, Simón Parada, tildó los cuestionamientos de «tontera» y acusó al Consejo Disciplinario de intentar frustrar el proceso investigativo.
Próximos pasos en la justicia
El caso ha escalado más allá de la esfera eclesiástica. Francisco Salvador enfrenta actualmente una prohibición de acercarse a la parroquia por diez años. Si bien la defensa ha presentado una apelación ante la sanción canónica, los antecedentes ya fueron derivados a la Fiscalía de Género Oriente.
El Ministerio Público ha iniciado las primeras diligencias y está tomando contacto con las víctimas, mientras se investigan denuncias adicionales sobre presuntos intentos del entorno del sacerdote por contactar a las denunciantes mediante ofrecimientos económicos o amenazas judiciales.