La administración de José Antonio Kast dio por “superado” un fuerte quiebre interno, generado tras el ingreso de un requerimiento al Tribunal Constitucional (TC). Este documento buscaba impugnar el artículo 31 de la Ley de Reconstrucción y evidenció una notoria descoordinación dentro del gabinete, derivando en declaraciones cruzadas entre altos funcionarios.
El requerimiento fue presentado el sábado 8 de agosto y llevaba las firmas del presidente, junto a los ministros de la Segpres, Hacienda, Energía y Transportes y Obras Públicas. Sin embargo, apenas tres días después, el martes 11, el biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado, admitió públicamente no tener conocimiento de la acción del Ejecutivo.
La molestia de Alvarado fue palpable. Cuando se le consultó sobre posibles cambios ante esta falta de coordinación, respondió tajante:
“el único cambio es reiterarle a los ministros cuál es mi número de teléfono”.
Esta declaración contrastó con la postura del titular de Hacienda, Jorge Quiroz, quien se desmarcó de la responsabilidad de informar a sus pares:
“No es mi responsabilidad tener que estarme haciendo cargo de informar a cada una de las personas”.
Para dejar atrás este impasse, La Moneda aprovechó el lanzamiento del Plan Cancerbero. Fue el propio presidente Kast quien, en ese contexto, declaró que “todo estaba superado”. El mandatario detalló:
“Todo absolutamente aclarado. Estamos ahora a la espera de los resultados de lo que determine el Tribunal Constitucional. Estamos muy contentos de haber cerrado una etapa y ahora enfrentamos una nueva etapa que es el tema de las inversiones, del empleo y la seguridad”.
No obstante, el analista político y académico de la Universidad Autónoma, Tomás Duval, interpretó lo ocurrido como algo más que una simple descoordinación. Según Duval, este episodio exige que el presidente Kast asuma un liderazgo más firme.
“Reflejan a mi modo de ver, que el Comité Político parece tratar solo asuntos formales y, en segundo lugar, existe una disputa de poder entre el ministro Alvarado y el ministro Quiroz. La única manera de resolver esto está en las manos del presidente José Antonio Kast”, afirmó el especialista.
A pesar de las críticas, el gobierno ha descartado cualquier falta de liderazgo presidencial, asegurando que los problemas de coordinación son un hecho aislado que no se repetirá, y no la norma dentro del Ejecutivo.