El operativo que desarticuló la red
La denominada Operación Tokio, ejecutada este martes por la Policía de Investigaciones (PDI), permitió desbaratar un brazo operativo dedicado a la extorsión vinculado al Tren de Aragua. En el marco de estas diligencias, fue detenido José Carlos Pérez Asencio, un ejecutivo del Banco Santander de 33 años que estaría colaborando estrechamente con la organización criminal.
El allanamiento liderado por la policía civil se realizó durante la mañana en las oficinas de la entidad bancaria ubicadas en la intersección de Agustinas con Miraflores, en pleno centro de Santiago, Región Metropolitana.
El perfil del ejecutivo detenido
Pérez Asencio ingresó a trabajar en el Banco Santander en el año 2019, trayendo consigo una trayectoria previa en el sistema financiero. Según su perfil en la red social LinkedIn, el individuo se desempeñaba como «Ejecutivo de recuperaciones».
Curiosamente, en el mismo perfil profesional, el detenido indica que ha ejercido como «especialista de crédito» en el Banco de Venezuela desde el año 2012 hasta la actualidad. Su experiencia en el sector bancario habría sido utilizada para ejecutar maniobras ilícitas.
¿Cómo lavaba dinero para la banda criminal?
La investigación apunta a que el ejecutivo facilitó diversas cuentas bancarias, tanto en su institución como en otros bancos, para canalizar los fondos obtenidos mediante la extorsión a dueños de locales nocturnos en el sector de Bellavista. El objetivo era inyectar estos recursos ilícitos en el sistema financiero formal.
De acuerdo con lo reportado por Ciper, el sujeto habría utilizado cuentas en instituciones como Banco Falabella y Scotiabank para recibir y mover fondos provenientes de las actividades delictivas de la banda entre los años 2022 y 2025. Su rol principal consistía en gestionar los envíos de dinero hacia el extranjero, permitiendo que el capital ilegal fuera blanqueado y movilizado fuera del país bajo una apariencia de legalidad.