A tan solo 69 días de haber iniciado su gestión, el gobierno de José Antonio Kast ejecutó un ajuste ministerial que marcó un hito histórico. Esta modificación en el equipo de gobierno representa un plazo récord de duración si se analiza el comportamiento de todas las administraciones desde el retorno a la democracia en 1990, oficializando la salida de las ministras de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, y de la Secretaría General de Gobierno, Mara Sedini.
El presente de Mara Sedini tras la salida de La Moneda
Tras su abrupta desvinculación, Mara Sedini ha optado por un retiro temporal de la escena pública. Según reportó La Tercera, la exvocera decidió alejarse de la contingencia política y emprendió un viaje a Miami, proyectando su regreso al país recién para el próximo 6 de junio.
Quienes han mantenido contacto con la periodista durante estos días sostienen que la exministra quedó “especialmente golpeada” por la decisión del mandatario. Desde su círculo cercano detallaron el estado anímico de la exsecretaria de Estado:
La periodista sentía que había logrado revertir parte importante de los cuestionamientos que enfrentó durante las primeras semanas de gobierno, y durante sus últimas semanas en el cargo creía que su desempeño había mejorado.
Debido a esto, la noticia le causó una profunda sorpresa, derivando en una clara sensación de decepción respecto al desenlace de su gestión. Pese a este escenario, José Antonio Kast mantiene la intención de conservar a Sedini dentro de su proyecto político, evaluando diversas fórmulas para una futura reincorporación.
El caso de Trinidad Steinert: un futuro en evaluación
La situación de la exministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, presenta matices distintos. Tras dejar su cargo, la exfiscal se trasladó a la playa con el objetivo de descansar junto a su familia, manteniéndose igualmente alejada del foco político para recuperarse del desgaste que supuso la alta exposición del gabinete.
Fuentes cercanas al Ejecutivo indican que, al momento de comunicar la renuncia, Kast le aconsejó tomarse un tiempo para recargar energías, acordando retomar el diálogo después de la cuenta pública. Consciente de que Steinert abandonó una carrera consolidada en el norte del país para asumir el desafío ministerial, el Presidente le aseguró personalmente que no la dejaría sola, lo que mantiene a los equipos de Palacio atentos y preocupados sobre el futuro profesional de la exministra.