La tramitación de la megarreforma enfrenta nuevos nubarrones tras los cuestionamientos públicos de los senadores Matías Walker (Demócratas) y Alejandro Kusanovic (independiente, ex RN). Ante este escenario, el Gobierno activó su estrategia de contención mediante el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, quien debutó como vocero de contingencia tras la salida de la exministra Mara Sedini de la Segegob.
La postura de La Moneda frente a los senadores
Durante el consejo de gabinete realizado en el Palacio Cerro Castillo, en Viña del Mar, Pavez se refirió a las condiciones impuestas por los parlamentarios para respaldar el proyecto. Mientras Walker condicionó su apoyo a que el Gobierno dé urgencia a la iniciativa de Sala Cuna Universal, Kusanovic manifestó su molestia por una supuesta falta de diálogo, llegando a advertir que podría votar en contra si no median disculpas formales por no haberlo contactado anteriormente.
Al ser consultado sobre estos llamados, el subsecretario optó por la mesura. «Cada día tiene su afán», señaló Pavez, añadiendo que el Gobierno prefiere mantener la calma. Respecto al trabajo legislativo previo, el personero destacó la labor realizada por los ministros Claudio Alvarado, Jorge Quiroz y José García en la Cámara de Diputados, a quienes calificó como parte de un esfuerzo extraordinario para cumplir con los objetivos fijados por el Presidente de la República.
Negociaciones clave en el Senado
Pavez insistió en que el Ejecutivo mantiene los pies en la tierra y valoró que exista una «previa de declaraciones entusiastas» por parte de los legisladores. Sobre el futuro del proyecto en la Cámara Alta, el vocero fue enfático: «Vamos a llegar al Senado cuando este proyecto le corresponda iniciar su tramitación y yo no tengo ninguna duda que los espacios de conversación, negociación, acuerdo, van a estar disponibles para que este proyecto sea ley de la república».
Este escenario de tensión se suma a las presiones previas del sector, incluyendo los dichos de la senadora Beatriz Sánchez, quien ha cuestionado el rol del ministro Quiroz en la tramitación, sugiriendo que está «muy enamorado» de la propuesta y llamando al Ejecutivo a fortalecer el diálogo con todas las bancadas para asegurar su aprobación definitiva.