Las dudas sobre la salida de Trinidad Steinert
El reciente cambio de gabinete que dejó fuera a la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, ha generado especulaciones respecto a sus causas reales. En diversos círculos políticos ha trascendido que la solicitud de su renuncia estaría ligada a un próximo informe de la Contraloría General de la República sobre el caso de Consuelo Peña, exjefa de Inteligencia de la PDI.
Ante este escenario, el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, fue consultado en Tele13 Radio sobre si el Ejecutivo manejaba información privilegiada del ente fiscalizador antes de ejecutar el cambio. El diputado fue enfático al señalar: «Yo la verdad es que para estas cosas soy muy institucional y me cuesta mucho imaginar que el Gobierno conozca esa resolución antes de que se emita, sinceramente».
La defensa de la UDI al giro en Seguridad
Ramírez respaldó la decisión tomada por el presidente José Antonio Kast, argumentando que el Ministerio de Seguridad necesitaba un nuevo rumbo. «Se entienden las razones y motivaciones del Presidente para hacer este cambio. No creo que haya que especular sobre posibles resoluciones de la Contraloría que no se conocen todavía», sostuvo el timonel gremialista.
El parlamentario fue más allá al analizar el desempeño del gabinete saliente. Según su diagnóstico, existía «demasiado ruido» en torno a una cartera clave para el cumplimiento de las promesas de campaña. A su juicio, se produjeron «demasiados debates alejados de los temas de seguridad», lo cual terminó afectando la gestión gubernamental.
El aterrizaje de Martín Arrau
Tras la salida de Steinert, el Ejecutivo designó a Martín Arrau, quien hasta este martes se desempeñaba como ministro de Obras Públicas, para liderar la estratégica cartera. Ramírez destacó las capacidades de su correligionario para enfrentar el desafío:
- Posee una habilidad especial como comunicador.
- Cuenta con experiencia previa en coordinación de seguridad tras su rol como intendente durante el gobierno de Sebastián Piñera en la Región de Ñuble.
Finalmente, el diputado vinculó el ajuste ministerial a la necesidad de «retomar el centro» de la agenda en un ministerio fundamental. Este proceso se da en medio de las repercusiones por la fallida gestión de Mara Sedini y un diseño comunicacional que, para diversos sectores, resultó rígido e ineficiente frente a las urgencias actuales del país.