Una defensa férrea desde la derecha
El diputado y presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, afirmó categóricamente que su colectividad se posiciona como la más leal al gobierno del Presidente José Antonio Kast. En una entrevista concedida al programa Desde la Redacción de La Tercera, el parlamentario sostuvo que la UDI ha mantenido una postura de respaldo constante desde la instalación del Ejecutivo.
Ramírez argumentó que el compromiso de su partido responde a la convicción de que la actual administración «representa nuestras ideas, que son ideas de derecha y de libertad». Según el timonel, esta sintonía ideológica es la razón principal por la cual el partido busca colaborar activamente para que al gobierno «le tiene que ir bien».
Estrategia de respaldo y crítica interna
Al ser consultado sobre el rol de la UDI frente a otras fuerzas oficialistas, Ramírez fue enfático: «Yo me atrevería a decir que la UDI es el partido más leal al gobierno». El diputado agregó que han surgido menos críticas desde sus filas que desde cualquier otro partido político, incluso al compararse con el Partido Republicano, fundado por el propio mandatario.
El parlamentario explicó que, cuando han existido diferencias de criterio, estas se han gestionado exclusivamente en privado. «Y no le va a ir bien si entre nosotros nos empezamos a tirar piedras y a criticar. Le va a ir bien si es que todos apoyamos», sentenció durante la conversación.
Reconstrucción y expectativas futuras
Como ejemplo de esta lealtad, Ramírez citó el proyecto de Reconstrucción Nacional. Aunque admitió que «pueden haber instrumentos que uno considera que son mejores que otros», aseguró sentirse «completamente» interpretado por la iniciativa, ya que esta avanza «exactamente en la línea que tiene que ir».
Finalmente, el líder de la UDI se refirió a los sondeos de opinión pública, coincidiendo con la visión del diputado Sergio Bobadilla y otros actores del sector en que los resultados de las encuestas son solo «fotografías del momento». Según Ramírez, el objetivo final es entregar un país «seguro y reactivado», donde la ciudadanía recupere la confianza de que las próximas generaciones vivirán mejor que sus padres.