Kaiser y su autocrítica sobre el rol opositor
El exdiputado y actual presidente del Partido Nacional Libertario (PNL), Johannes Kaiser, confesó haber liderado acciones obstruccionistas durante su periodo en el Congreso. En una entrevista con Radio Pauta, el parlamentario admitió que su estrategia buscaba frenar proyectos que calificó como «horribles de malas», haciendo referencia directa a las iniciativas presentadas por la administración del presidente Gabriel Boric.
Sin embargo, Kaiser marcó una distinción clara respecto a la conducta de la actual oposición. Según su visión, sus acciones no eran un bloqueo total, sino una táctica para abrir espacios de negociación. «Yo en algún momento participé de acciones obstruccionistas dentro del Congreso; entre otras cosas, porque las iniciativas del gobierno de Boric eran horribles de malas, pero nosotros siempre estábamos buscando en algunas iniciativas algún punto de negociación a cambio de no ser obstruccionistas, queríamos algo», explicó el exlegislador.
Críticas a la postura del Frente Amplio y el PC
El líder del PNL lamentó la falta de diálogo que, a su juicio, caracteriza a sectores como el Frente Amplio y el Partido Comunista en la tramitación del proyecto de Reconstrucción Nacional. Kaiser sostuvo que estas fuerzas políticas no han articulado demandas concretas ni han intentado sentarse a negociar con los ministros correspondientes.
En ese contexto, el exdiputado fue enfático en emplazar a los sectores de gobierno y centroizquierda. «Tienen que decidir qué rol quieren jugar: si van a jugar el rol de interlocutores válidos o si van a jugar el rol de volver a ser los cabros de porquería que fueron hasta el 18-10», sentenció Kaiser. Además, añadió que tras el paso de los años, dichos sectores deberían haber mostrado algún tipo de aprendizaje político.
Contexto de la tramitación
La declaración se suma a las tensiones políticas sobre la aprobación de fondos clave. Paralelamente, se ha discutido el desempeño de la Comisión de Hacienda en la tramitación de proyectos de gran envergadura. Al respecto, el exdirector de Presupuestos del gobierno de Sebastián Piñera criticó que ciertos proyectos, como la denominada «megarreforma», fueron despachados con excesiva celeridad, afirmando que «no había un debate» y que se aprobó «a 260 km/h».