La Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados fue escenario de un intenso enfrentamiento político durante la discusión de la denominada megarreforma. El conflicto se desató cuando el diputado Fernando Ugarte solicitó cerrar el debate sobre el artículo que reduce el impuesto de primera categoría. Pese a las fuertes críticas de la oposición, la medida fue aprobada, lo que derivó en un receso cargado de reclamos.
Cruces y acusaciones de servilismo
El diputado independiente Carlos Bianchi lideró las críticas contra el presidente de la comisión, el republicano Agustín Romero. Bianchi calificó la conducción de Romero como «servil» y lo acusó de estar «de rodillas ante el gobierno y de espalda al pueblo chileno». Según el parlamentario, esta situación representa un hito negativo en su trayectoria legislativa.
De todos los años que llevo en el Congreso, que no son pocos, el acto al que hemos asistido hoy día, donde hemos visto a un presidente de la Comisión de Hacienda de rodillas frente a su gobierno, esto ha sido no un insulto para los que estamos acá, esto es un insulto para Chile.
Bianchi denunció además una estrategia para silenciar a la oposición, señalando que mientras se dedicaron horas a un tema medioambiental, se impidió el debate profundo sobre el corazón de la propuesta tributaria, calificando lo ocurrido como una «bofetada a la clase media».
Críticas al impacto económico y falta de debate
El diputado Daniel Manouchehri (PS) puso foco en las cifras, denunciando que la aprobación del artículo que rebaja el impuesto corporativo constituye un «regalo de más de 2 mil millones de dólares al año», con un candado que se extendería por 25 años. Según Manouchehri, esta decisión ignora las advertencias del Consejo Fiscal Autónomo sobre posibles déficits, deuda y recortes sociales.
Por su parte, la diputada Gael Yeomans apuntó al ministro Jorge Quiroz, acusándolo de ignorar deliberadamente las recomendaciones técnicas del Consejo Fiscal Autónomo. Yeomans advirtió que el financiamiento de este proyecto se realiza a costa de «recortes millonarios en los hospitales del país» y en escuelas, beneficiando al 1% más rico de la población.
La legisladora cuestionó la urgencia del Ejecutivo, sugiriendo que el objetivo es evitar el debate en la Cámara para avanzar rápidamente hacia el Senado, buscando que el presidente José Antonio Kast pueda presentar avances concretos en su próxima cuenta pública.
Actualmente, el ambiente en la instancia se mantiene tenso y en su recta final. El diputado Agustín Romero anunció que, entrada la medianoche, se procederá a votar la totalidad de los artículos restantes sin discusión previa, con el fin de despachar a la sala el proyecto de Reconstrucción Nacional. ¿Logrará esta estrategia acelerada cumplir con las expectativas del Gobierno sin profundizar el quiebre legislativo?