Un brote de dengue ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias de Rapa Nui. Según confirmó el director del Hospital de Hanga Roa, Juan Pacomio, actualmente existen 24 personas que han dado positivo al virus en las últimas semanas.
Del total de contagios, 22 son casos autóctonos, lo que evidencia una propagación local tras la llegada de 2 casos importados que dieron inicio al foco infeccioso en la isla, la cual se encuentra administrada bajo la región de Valparaíso.
Situación clínica y síntomas frecuentes
Pese a la preocupación que genera la enfermedad, el director del Hospital de Hanga Roa informó que todos los pacientes se encuentran estables. “Ninguno se encuentra en estado crítico”, detalló el profesional, añadiendo que los afectados están siendo monitoreados directamente en sus domicilios y recibiendo los tratamientos médicos correspondientes.
Sobre la sintomatología, Juan Pacomio explicó que el cuadro clínico se manifiesta habitualmente con un dolor de cabeza intenso. Además, señaló que el 90% de los pacientes presenta fiebre muy alta, siendo este el síntoma más característico del virus.
¿Cómo se propaga el virus en Rapa Nui?
El virus del dengue es transmitido por el mosquito Aedes Aegypti. A nivel mundial existen 4 serotipos distintos de la enfermedad, pero en la isla solo se ha detectado la presencia de una de estas variedades hasta la fecha.
El director del recinto hospitalario aclaró que en la isla no existe el dengue endémico. La cadena de contagio se produjo debido a una persona que ingresó a la zona ya contagiada; posteriormente, un mosquito picó a este individuo y se convirtió en el vector que propagó el virus hacia el resto de los residentes.
Prevención: la clave para frenar el mosquito
El médico enfatizó en una importante actualización sobre los hábitos de este insecto: anteriormente se creía que el mosquito solo utilizaba agua estancada durante largos periodos para reproducirse, pero se ha confirmado que el Aedes Aegypti se ha adaptado y ahora puede usar agua que no se mueve incluso de un día para otro.
Ante este escenario, las autoridades de salud recomiendan dos acciones fundamentales para toda la comunidad:
- Eliminar estrictamente todas las fuentes de agua que puedan convertirse en potenciales criaderos.
- Utilizar repelente de manera constante para evitar las picaduras.
Aunque la situación está bajo control clínico, la vigilancia sobre la población se mantiene activa. ¿Podrán los esfuerzos de eliminación de criaderos detener la curva de contagios en las próximas semanas?