El precio del cobre ha alcanzado un nuevo máximo histórico, llegando a US$6,29 la libra, una cifra inédita que ha generado optimismo en el Gobierno de Chile. Este hito fue celebrado por las autoridades, quienes destacaron las favorables proyecciones para la economía nacional, la inversión en el sector minero y un significativo aumento en la recaudación tributaria. ¿Qué implicará este récord para el país?
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, junto a la vicepresidente ejecutiva (s) de Cochilco, Claudia Rodríguez, fueron los encargados de relevar esta “buena noticia”. Desde Cochilco, Mas afirmó que “el precio histórico alcanzado por el cobre es una muy buena noticia para la economía chilena porque estimula proyecciones favorables para la inversión y el dinamismo de la industria minera”. Subrayó, además, que estos valores “significa una mayor recaudación tributaria para el Estado, inyectando recursos que contribuyen al crecimiento, el empleo y el progreso social de los chilenos”.
La autoridad destacó que una combinación de factores está “tensionando la capacidad de respuesta entre oferta y demanda”. A pesar de esto, recalcó la importancia de estos valores como “un indicador muy positivo para el desarrollo de la minería chilena que proyecta una cartera de inversiones superior a los US$100 mil millones”. Para dimensionar el impacto, se estima que por cada centavo que sube el cobre, las arcas fiscales reciben entre US$30 y US$40 millones adicionales.
¿Por qué el cobre alcanzó un precio histórico?
La vicepresidenta (s) de Cochilco, Claudia Rodríguez, profundizó en las razones que explican este repunte del metal rojo. Entre los factores clave, mencionó la lenta normalización de la mina Grasberg de Freeport-McMoRan en Indonesia. Esta operación sufrió un alud el año pasado que inundó varias cámaras, dejando incluso un chileno fallecido. Según Rodríguez, la compañía ha postergado su normalización “hacia 2028”.
A la situación de Grasberg se suman otros elementos de peso. La producción chilena de cobre experimentó una caída durante el primer trimestre del año. Asimismo, la escasez global de ácido sulfúrico ha incidido en los costos operativos. Esta escasez se ha agudizado por el cierre del estrecho de Ormuz, una ruta marítima vital, lo que llevó a China a pausar sus exportaciones de este producto esencial para la minería.
“Las restricciones logísticas derivadas de las tensiones en el estrecho de Ormuz están incrementando la percepción de riesgo sobre la continuidad operacional de distintas faenas y procesos industriales (…) la escasez de ácido sulfúrico se ha transformado en un factor crítico para algunas operaciones mineras, especialmente para aquellas que utilizan procesos de lixiviación y SX-EW, debido a su relevancia para mantener la continuidad productiva.”
— Claudia Rodríguez, vicepresidente ejecutiva (s) de Cochilco
Finalmente, la experta de Cochilco hizo hincapié en el persistente déficit de concentrados de cobre. Los TC/RC (cargos por tratamiento y refinación) se encuentran en niveles negativos, “lo que refleja una fuerte competencia entre fundiciones por material disponible y evidencian que el cuello de botella hoy está en la disponibilidad de concentrados, más que en la capacidad de fundición”, concluyó Rodríguez.
El actual escenario del precio del cobre, impulsado por una demanda sostenida y restricciones en la oferta global, posiciona a Chile ante una oportunidad económica significativa. Con proyecciones de inversión que superan los US$100 mil millones y un aumento directo en las arcas fiscales, ¿podrá el país capitalizar plenamente este auspicioso panorama para el desarrollo social y económico a largo plazo?