El insólito plan en el Complejo Penitenciario Biobío
Un plan de evasión digno de una película fue frustrado al interior del Complejo Penitenciario Biobío, más conocido como cárcel El Manzano en Concepción. Tres reclusos fueron sorprendidos por la Oficina de Seguridad Interna del recinto mientras intentaban concretar una arriesgada fuga que habían planeado de forma sigilosa.
Los internos intervinieron deliberadamente la infraestructura de su celda, logrando cortar uno de los barrotes. Sin embargo, para evitar ser detectados en las rondas de rutina, los sujetos intentaron un camuflaje poco convencional: usaron papel picado, pintura y migas de pan para ocultar la abertura en el metal.
Información reservada y rápida reacción de Gendarmería
La maniobra, pese a su creatividad, no logró engañar a los funcionarios penitenciarios. Según detalló el director regional de Gendarmería en Biobío, el coronel Héctor Inostroza, el hallazgo fue posible gracias a una mezcla de información reservada y el despliegue de un operativo estratégico que permitió confirmar el daño estructural.
Tras confirmar la vulneración de la seguridad, el personal de Gendarmería actuó con celeridad para neutralizar cualquier intento de salida. Los tres responsables fueron retirados de su módulo y trasladados de inmediato a áreas de máxima seguridad dentro del mismo recinto penitenciario.
Allanamientos tras el hallazgo
Una vez asegurados los internos, los equipos de Gendarmería procedieron a realizar allanamientos exhaustivos en los sectores donde permanecían los involucrados. El operativo culminó con la incautación de diversos elementos prohibidos, aunque hasta el momento la institución no ha revelado las identidades de los sujetos ni las condenas que cumplen.
La institución ha iniciado ahora un proceso de investigación interna para determinar cómo los reos lograron manipular la estructura de la celda y establecer posibles fallas en la vigilancia. Este incidente reabre el debate sobre la seguridad en las cárceles de la Región del Biobío y las constantes maniobras de los reclusos para burlar los controles del recinto.